A la espera de Vicky Cristina Barcelona, su próxima película en tierras patrias, Cassandra´s Dream es un muestra del Woody Allen más irregular, que cada año nos muestra una obra, siempre con los estilemas que le caracterizan, que ya no es una garantí
Michael Curtiz fue uno de los directores que mejor aprovecharon las virtudes de Errol Flynn como aventurero ideal. En “”Dodge, ciudad sin ley”” se aprecia su forma de rodar: ritmo endiablado en las escenas de acción y agilidad con la cámara.
Como meter la lengua en un tarro de azúcar…
Película sobre cómo los EEUU ayudaron a los afganos en su lucha contra la URSS. La historia, increible, los actores muy buenos y el ritmo aceptable, aunque con baches. Imprescindible para entender como gira el mundo.
Una gilipollez como la copa de un pino que en los states ha recaudado un buen puñado de dólares.
Ácida crítica al mercado cinematográfico que mezcla humor negro, violencia cartoon y expresionismo alemán.
El Espía es una buena película sobre espías, aunque ciertos detalles del guión nos mantiene distantes de la investigación, pero la sola presencia de una gran pareja protagonista en una turbadora atmósfera, merece la pena su visionado.
En general es una buena cinta, que bien podría ser considerada un thriller, una cinta de horror o incluso un complejo drama familiar, que constituye el esfuerzo realizado por la Hammer por crear films anexos al género del horror.
Funciona como cualquier otro western (de los buenos), y es, en resumidas cuentas, una magnífica demostración de que aún puede volverse tiempo atrás para revivir un género “muerto” con personalidad y moral incluida. No engaña al espectador.
Otro de esos filmes en los que los EE UU revisan algunos de sus pasajes gloriosos pero desde una visión desapasionada, no autocomplaciente y hasta crítica.
Más rápido que una bala… más potente que una locomotora… capaz de convertir las pistolas en plátanos… “”¡Mirad, arriba en el cielo! ¡Es un pájaro! ¡Es un avión! ¡No, es un muñeco suspendido por hilos! ¡Es Supersonic Man!””
El entorno no puede ser más propicio para el pecado: un ambiente sofocante donde la lluvia cae torrencialmente -sin compasión-, y donde los nativos no paran de bailar como posesos mientras golpean frenéticamente sus tambores.
Todo está planificado de forma que la cámara se mueve como si tuviera la enfermedad de Parkinson, resultando, según pasan los minutos, francamente desagradable. Así que, de repente, tenemos dos hechos que desagradan, la forma y el fondo.
Buena película, pero que acusa quizá el exceso de ciertos formalismos poéticos, tanto en su fotografía como en sus diálogos.
Liam Neeson y Pierce Brosnan nunca habían estado tan convincentes; son ellos dos quienes aguantan el peso de la película, los dos enfrentados que acaban por concienciarse tras un turbio pasado. Un recomendable y ameno entretenimiento.
Diversión a raudales sin complejos a pesar del poco presupuesto que no permite alardes en decorados o fotografía siendo estas técnicas en desuso en el cine de hoy en día donde todo funciona digitalmente lo que le da su encanto.
Tiene una curiosa estructura narrativa, con un tempo milimetrado y una puesta en escena rica en multitud de detalles. silencios llenos de intención, inteligentes rasgos de humor llenos de ironía y mordacidad, y un montaje conseguido.
Cuando veo una película de estas características, por lo general suelo pasármelo bien, mas que nada por la nulidad de los realizadores y esas cosas. Sin embargo, esta película apesta.
Espectacular y genialmente cinta realizada por el siempre controvertido Cronenberg con escenas memorables (baños públicos) y un Viggo Mortensen en estado de gracia llevando las riendas de una magnífica obra.
Los Cohen, recuperan un poco el estilo perdido, y vuelven en una historia contundente, brusca, fuerte. Nada de sentido del humor, nada mas que unos pocos personajes, una maleta de dinero por medio, tiros y muy poquitos diálogos.