Un fallido intento de llevar a la gran pantalla la mítica serie de televisión, no carente de cierto encanto y algún que otro momento acertado, y que se deja ver principalmente por el estupendo prólogo de Landis y el último episodio de Miller.
La película es un culebrón de época, que aún contando con un gran elenco de actores, se queda a medias al encontrar el encanto clásico de las intrigas monárquicas. Eso si, se nos muestra un nuevo y poderoso enfoque sobre lo que pasó en aquella época.
Película de acción meramente entretenida aunque fácilmente obviable y olvidable que, por otro lado, no deja de recordar a La sombra del reino en cuanto a defectos se refiere.
Quien sepa disfrutar de sus largometrajes como de una buena comida, masticando despacio y saboreando todos los matices, que se mezclan con armonía, se llevará consigo un pedacito de la sabiduría y buen hacer del enorme Hadao Miyazaki.
El resultado final es bastante menor, aunque su visión no molesta en absoluto pues Rowland no es que sea estupendo pero sí que sabe mover sus bazas hasta conseguir hacer parecer el producto final eficaz en su muy irregular desarrollo.
Un thriller con tanta clase como su protagonista.
El matrimonio se da cuenta de lo vacía que es su vida y de que se han convertido en unos extraños, de la misma forma que es extraña esa tierra para ellos.
Peliculón de acción, violenta, explícita, brutal y sangrienta. Una clásico exponente de la vieja escuela de género que no defrauda en ningún momento. Tal vez no apta para gente sensible pero, sin dudas, un broche de oro para una saga legendaria.
De cómo se crece ante Monstruoso
Delirious. Un cuento de hadas a la inversa
Sin ser la obra redonda que pudiera haber sido, la cinta perturba y emociona, aunque no hurga lo que debe en el lacerante asunto de la guerra del Golfo. La enturbia una trama detectivesca a veces ramplona y un escoramiento al melodrama interesado…
Aburrido musical carente de fuerza musical, repetitivo al 100% y con un simplista guión lleno de fallos y agujeros, donde todo el peso de la cinta recae en la dirección artística y de producción, así como en las interpretaciones de sus protagonistas.
La jungla humana no es el mejor filme de los cinco en que trabajaron juntos Eastwood y Siegel, pero es una buena película de acción que además fue un momento clave en la carrera de Clint.
La toma del Alamo estuvo lleno de epicidad, muchos hombres murieron luchando por lo que consideraron justo. Y esta cinta la épica prácticamente ni aparece. Casi todas sus escenas son tópicas y hasta rutinarias.
La cosa va tomando diversos caminos, abordando tanto la comedia como el más puro melodrama, incluso el drama puro (el famoso músico en el hospital). Eso hace que exista disparidad de géneros que no siempre casan bien.
Una buena idea alargada con todas las excusas posibles para que su metraje alcance los 84 minutos, en una trama que entremezcla el cine romántico con aires teenager y el thriller conspirador.
Hay directores que parecen que han nacido para dirigir películas, en el caso de Aaron Sorkin nació para escribir sobre política.
Entretiene en algunas fases aunque globalmente no aporta nada.
Sean Pean es un realizador brillante, sus personajes rebosan sentimiento y versatilidad en distintos registros, pero no se moja, y al no mojarse condena su producto a ser batiburrillo de interrogantes, desde una premisa excelente, desaprovechada. De
Musculoso guignol de vísceras ametralladas, carrusel fantástico de acción desprejuiciada: ha vuelto el hombre que no se sentía las piernas, pero todavía tiene mala uva para defenestrar hostiles y plantar sus santas gónadas sobre el suelo enemigo. Ole