Parece más un telefilme que un trabajo para la gran pantalla. Más digerible si va acompañada de anuncios publicitarios entre veinte minutos y veinte minutos de metraje. Una lástima.
Cuenta con todos los ingredientes básicos para obtener como resultado una comedia romántica al uso. Una película sincera que no promete más que lo que da y que funciona.
Sin reservas dice de nuestro siglo que a los galanes ya no les sirve para nada los caramelos, y que si quieren enamorar a las protagonistas no les queda otro remedio que mostrar a las claras si son legales o si no lo son.
Buena película de Icíar Bollaín, tanto desde el punto de vista formal como de fondo. Una película muy bonita, que ha gustado mucho al público.
El film es no una simple reflexión acerca de la muerte sino la presentación, segundo a segundo, de la muerte misma.
La soberbia fotografía en blanco y negro es el perfecto soporte para visualizar un mundo cuyas luces y sombras parecen reflejar el estado de ánimo de Blanche, personaje que engloba la tristeza y la esperanza, representadas en la oscuridad de los rinc
El film sabe en numerosas ocasiones hacer homenaje al film de John Carpenter y a su guión, haciendole numerosos guiños, e incluso adaptando su trama de una forma muy parecida y fidedigna. Me quito el sombrero ante este trabajo fenomenal e intenso de
Una de las más divertidas caspas de los 80. Entretenimiento puro y duro al que no se le debe pedir grande expectativas cinematográficas.
Película sobre las conspiraciones palaciengas en el Japón medieval. Una delicia absoluta para el ojo del espectador, pero que flaquea mucho en la historia que nos quiere contar. Recomendable por el espectáculo visual, que es de lo más grande.
Es una película que merece la pena ver y que con el tiempo se convertirá en un film de culto.
No sólo es recomendable, es que es necesaria, para alegrarse la cara en los tiempos en los que estamos, con tanto asco y rollo en nuestras vidas.
Es olvidadiza, claro, como la segunda, como la tercera, pero cumple de sobra con las pretensiones y las expectativas actuales. Lo demás es morriña generacional.
No es, con todo, una película despreciable esta “Cabeza de muerte”: la atmósfera de terror telúrico, espléndidamente apoyada en los inmensos, primordiales bosques irlandeses, está bien conseguida, y la acción se sigue con interés.
Moore pone otra vez el dedo en la llaga. Y lo hace de la única forma que lo sabe hacer: despertando al espectador. Esta vez se centra, más que nunca, en las personas y cómo se atenta al único derecho inviolable: la vida. Claro que en un país en el qu
Es increíble todo lo que incita a pensar Mundo Ficción “”sin pretenderlo””. No es Todos los Hombres del Presidente, pero sí una apuesta, cuando menos, interesante del Cine español, en la que no faltan ni picos patrióticos ni monólogos escalofriantement
Nos enfrentamos a un guión “abierto”, entendiendo por tal, aquél en el que, ofreciéndose multitud de posibilidades, siempre termina sucediendo lo que no cubre las expectativas mínimas del espectador medianamente crítico.
Más que recomendable cinta de acción. Greengrass imprime el ritmo adecuado, la trama no pierde el tiempo en asuntos inútiles y Damon, en su papel, ejerce de héroe de acción moderno con sobriedad, sin excesos. Tampoco creo que supiera.
Es una película a la que no hay que pedirle peras al olmo, simplemente entusiasma a los amantes del musical e intenta hacerse con la sonrisa del pobre que tiene que acompañar a la que le gusta este tipo de películas.
Una agradable sorpresa, una película espectacular, corta, entretenidísima. Recomendable, aunque lejos del nivel de las tres primeras.
Un correcto thriller juvenil, de buena factura, pasables interpretaciones, pero que seguramente contará con el favor de los que aún se encuentran en la edad de pavo.