Al igual que Soderbergh quiso imitar el cine clásico a lo Casablanca con El buen alemán, Tarantino cae en el mismo error y quiere hacer un homenaje saltándose muchos de los elementos que caracterizaban aquellas obras. Y además, aburre.
¿Quieres ver a una japonesa expulsando un huevo de su vagina? ¿A un japonés con el pene negro? ¿Un clásico del cine erótico dramático en el que salen orientales en pelotas? Si has respondido que no a las tres, no te la recomiendo. Aunque la escena de
Una película que se toma muy en serio a sí misma, que se toma su tiempo y dosifica las muertes, increíblemente secas en el tercio inicial y que no se regodea en la sangre ni la adorna con efectismos baratos.
Una Obra Maestra orquestada por uno de los genios de los que podemos disfrutar los que somos de ésta generación.
No se puede sacar la bandera gay y cuatro eslóganes de moda sobre la libertad sexual en medio de un producto cuyo humor consiste en halagar los instintos machistas del público menos exigente.
Salir Pitando es una comedia sin gracia ni chispa que se enmascara como homenaje a una de las situaciones más cómicas que ha dado el fútbol en las últimas décadas.
Disturbia es un thriller de adolescentes en donde se mezcla la intriga, el suspense, la testosterona y el susto fácil a partes iguales.
Película semi pornográfica sobre la vida del emperador romano Calígula, que dedicó todos sus esfuerzos al vicio dejando de lado la política y la cordura de paso. Para afinar la zambomba sin más.
Película S con mujeres de verdad, de cuando la silicona se ponía en las juntas y no en las tetas. Para descojonarse de risa un rato. De temas sexuales no hablo, que mi niña me regaña luego.
Se vuelve a asesinar el trabajo de Carpenter con una primera parte que es una precuela de desarrollo paupérrimo con los tópicos de siempre de familia destrozada y la segunda con asesinatos a ritmo de videoclip.
Si a unas escenas de acción perfectamente planificadas y realizadas le añadimos un protagonista carismático muy bien secundado por un puñado de buenos actores, el resultado no puede ser otro que la consagración de Greengrass como uno de los grandes d
Después de doce años, los seguidores de la saga se merecían mucho más que una sucesión de tráileres sin sentido.
Confieso abiertamente que estuve a punto de lanzarme al pasillo de la sala para pegarme cuatro meneos. Hacía tiempo que no disfrutaba tanto en el cine, en cuestión musical, con una película.
Escenas de acción sin respiro con un actor en forma a pesar del paso de los años, con un guión contundente, es un autentico disfrute volver a sentir las desventuras del genial personaje de nuevo en acción aunque con menos pelo y más arrugas.
Nueva vuelta de tuerca al género de psicotriller de carretera.
Se queda en uno de esos ejercicios llamados “”de autor”” que hará las delicias de los gafapastas incondicionales y hará retorcer en su butaca y rebufar varias veces al espectador que quiere darle una oportunidad a otro tipo de cine.
Tiene uno de los argumentos más originales y frescos que ha tenido Pixar en los últimos años. ¡Qué lejos ha quedado esa sosez llamada Cars!
Un divertimento redondo de principio a fin, deliciosamente bien escrito e interpretado.
Tiene sus fallos gordos, pero valoro mucho que, al menos, me haya entretenido lo suficiente. Estoy mínimamente satisfecho con ella, pero no puedo remediar el cierto regustillo agridulce que me ha dejado.
Cuando lo único resaltable de una película son sus efectos especiales, las tetas y el culo de una actriz y uno (sólo uno) de sus personajes, es que algo va verdaderamente mal.