Otra más de esas películas que podrían haber sido interesantes pero a la que impericia de sus guionistas y director convierten en aburridas y extrañas.
Una oportunidad desperdiciada de crear un producto interesante a partir de una idea a la que se le podía sacar mucho mayor partido.
Un film terrorífico que, a pesar de tratarse de una producción norteamericana y dirigida por un californiano, ha sido rodado en su integridad en Australia.
Se la puede considerar como un episodio largo (y divertido) de la serie.
Clásica película de acción de nuestros tiempos, excelentemente filmada por Paul Greengrass. Entretenimiento puro.
La jungla 4.0 es una buena película de acción, un buen espectáculo sin más pretensiones que proporcionar un digno entretenimiento a los que acudan a verla, pero de ahí a ensalzarla como de lo mejorcito del año, no.
Cinta que a estas alturas del año se me antoja casi perfecta. Una auténtica joya entre tanta basura millonaria y que es capaz con sus imágenes de que sientas la emoción y el dolor de la protagonista principal.
¿En qué estaban pensando los encargados del casting cuando encargaron ese papel a Timothy Oliphant, un actor que más que miedo lo que dan son ganas de acunarlo?
No se trata de un film soberbio, pero sí bueno, con buen montaje y excelente banda sonora y fotografía, que consigue lo que pretende.
Película de un heroe análogico dentro de un mundo digital. Mamporros, diálogos testorénicos y tecnología, mezclado, agitado y cocteleado. Pura diversión.
Película absurda sobre un chaval de la Asturias profunda que emigra a la capital para hacerse un hombre. El argumento es infumable, y el elenco de actores no hacen sino lastrar más un proyecto que debería haber muerto antes de nacer.
Un filme que ofrece un espectáculo banal, pero entretiene de principio a fin. En verdad, los fans de John McClane no necesitan mucho más que esto, pero el guión carece de ingenio y los personajes son puro estereotipo sin personalidad propia.
Imagina una película musical en la que no hay ni un sólo momento de descanso, ni un solo momento en el que el ritmo decaiga, y en que casi la mayor parte de su metraje te entren unas ganas terribles de levantarte de la butaca y ponerte a bailar.
Una gamberrada repleta de casquería sorprendentemente digerible, bastante divertida y disfrutable, con un ritmo muy aceptable, y con mucho sentido del humor.
Gustará a la mitad de los fans, y decepcionará a la otra mitad. Entusiasmará a los de risa fácil, y sobretodo se hará muy disfrutable por los más pequeños de la casa. Suertudos.
Quizá el mayor problema de esta película -y será por eso que no llega a estar a la altura de las grandes – sea la pretendida conexión entre la vida profesional, íntima y amorosa del protagonista con su “otra vida” de perpetuo enfrentamiento con el pe
Formalmente efectiva y precisa en la realización, quizá el guión adolece de esquematismo, lógica consecuencia del obvio discurso, sin que ello suponga una rémora en su condición paradigmática.
Con diferencia, la peor película de la corta (pero intensa) filmografía de Quentin Tarantino como director… pero, ¡oh!, ¡ojalá las peores películas de las mejores directores fueran así de disfrutables!
Un tontorrón festival de tópicos familioedulcorados que no aporta absolutamente nada al mundo adulto, pero que disfrutarán sí o sí los más pequeños.
Saludable renovación del género de terror adolescente con psicópata.