La película es demasiado larga. Es interesante y entretenida, pero llega un momento en el que el espectador desea que acabe.
Éste guión es de acción interna, pero movimiento físico. Deberian aprender de ella españoles y argentinos, y dejar de hacer pelis tan sumamente aburridas.
Tene un guión muy bueno, de esos con giros argumentales, puntos de vista múltiples, mucha acción, buenos diálogos y, muy importante, pocas pretensiones. Reinventando el cine negro.
Es un poco lenta, pero no aburrida, requiere atención y aceptar ese ritmo pausado para disfrutarla.
Es aburrida y predecible, y encima te eja un final abierto a una secuela que no se si se hará. El éxito de la peli no ha sido para nada el esperado.
Lo único positivo es que con infinitos proyectos inmediatos, el comic en el cine sigue más vivo que nunca.
Es la peor de la trilogia que según las recaudaciones de ésta se transformara en cuadrilogía. La taquilla responde, y alguien mucho más inteligente que yo dijo una vez que “nunca le discutas a un éxito”.
A veces, la informática, un excelente montaje y un director con garra, hacen maravillas. La pena es que se olviden del guión. Para muestra, un botón.
Una película de terror con todas las estampas del álbum de cromos de las películas de terror… Aún así: visible, pasablemente entretenida, muy bien hecha, fantásticamente fotografiada…
Dadas las expectativas creadas y los precedentes… fiasco.
Un argumento más para aquellos que piensen eso de segundas partes nunca fueron buenas. Es muy mala, pero honestamente mala. Sin subterfugios.
Una película que huye de la línea habitual en el cine español, pero que lo hace recurriendo a un argumento repetitivo y falto de chispa.
Película bastante floja, con grandes efectos especiales y alguna cosilla más. Pero con un argumento enrevesado con personajes que tratan de ser complejos, pero se tornan ridículos. ¿Por qué no hacen esto? Queremos comer palomitas mientas desengancham
Curioso filme de intriga que merecía mejor suerte. Inteligente, aunque bastante extraña película de intriga. Es en realidad una comedia, aunque no haga demasiada gracia.
El todo conforma un producto activo y atractivo de ver, con un comienzo prometedor que se va desdibujando con el correr de los minutos.
Es una película que impacta de varias maneras, que sí merece verse pero que termina agotando hasta por las propias -y exageradas- virtudes.
Pausada, sin prisa pero sin baches como casi todo el cine francés, un thriller inteligente sin llegar a excluir al público, con un gancho en forma de vuelta de tuerca final.
El problema de Crimen Ferpecto no está en su ritmo -sostenido y fluído- ni en los personajes -todos estereotipados-, sino que queda siempre la sensación de poca contundencia.
La historia quizás demasiado sencilla, esta vez sí apta para todo público, sin doble lectura como ocurriera por ejemplo con la gran Shrek.
Raimi ha confundido la complejidad con el exceso. En vez de una hora y media ha rodado más de dos, en vez de un villano ha reunido a tres.