Una demostración de cómo utilizar un soporte para potenciar una historia que, sin él, sería de lo más aburrida. Pero también un ejemplo de narración dispersa, que despista y hace perder el interés a ratos.
Un cuento de hadas durante uno de los momentos más duros de la posguerra española.
Quizás un poco larga hacia el final, pero le doy mi primer excelente del curso. La sorpresa del año, hasta ahora.
Sexo, drogas, violencia, gore, disparos, armas, reptiles venenosos, actaciones penosas, trama requetevista, mal CGI, infracciones a la física elemental, en definitiva, todo lo que necesita una película mala mala de verdad para terminar diviertiéndote
Después de la arriesgada pero acertadísima Match Point, Allen vuelve a su comedia más clásica en una peli aparentemente más sencilla, pero tan bien hecha, simpática y agradable de ver que puede acabar siendo una de sus mejores películas.
El guión clásico de Hollywood sabe que basta con concentrar la pólvora en tres momentos clave, los dos giros del primer y segundo acto, y el final. Ese olvido puede que explique la taquilla, pero no le resta un apice de valor a una película descomuna
Realmente es un bodrio de película, como la mayoría de la época del destape, pero no deja de ser un referente y un retrato de la España del momento. Además de un gran cariño, guarda un sitio de honor en mi colección de películas.
La crueldad del capitán no conoce ningún límite, empieza siendo gratuita y acaba siendo desmesurada. El mundo fantastico de la princesa y el fauno no contiene ningún ser tan aterrador. Quizá por eso resulta menos apasionante.
Una de las mejores cintas españolas en la que Del Toro se revela como un narrador capaz de aunar, en un mismo relato, la magia de las fábulas y lo más horrible de la condición humana.
No es más que el Cuento de Navidad de Dickens, donde se cambia la moral de un hombre descubriéndole su pasado, su presente y su futuro, sólo que esta vez, en vez de fantasmas, espíritus o espectros, tenemos un mando a distancia.
Guillermo del Toro ha conseguido unir dos historias de realidad y fantasía con una habilidad admirable
Maravillosa, fabulosa, fantástica e impresionante. Pero también violenta, cruel, desgarradora y triste.
Se presenta como un alegato contra las drogas originalmente escrito por Phillip K. Dick. Aburrida y bastante innecesaria.
Tras unos comienzos algo titubeantes en los que parecía derrapar por la elementalidad en los personajes centrales, pronto levanta el vuelo, adensándose, construyendo un retrato casi entomológico.
Pupurrí cochambroso de escenas y de clichés muy reconocibles de otras películas. Es artificiosa, el ritmo es un autentico desastre, no hay un solo momento creíble o interesante.
Rollos incomprensibles de honor, de amorios imposibles y de códigos de asesinos. Hay muertos y acción, pero muy suave y aderezada de charlas que matan de aburrimiento.
El argumento se sigue bien y la cosa funciona. Posiblemente si la hubiera visto entera y en el cine tendría otra opinión.
Trepidante. No tiene otro calificativo, aunque atraganta al espectador a base de todo tipo de efectismos de postpro.
¿Sátira del mundo de la moda? Escasa. Ya he dicho que se pueden pedir peras a este olmo gracioso, pero en su mitad hueco.
Ejemplo de cómo una buena dirección puede camuflar muchos defectos, pero no salvar un proyecto cuando cosas tan importantes como la calidad interpretativa o el guión, juegan en contra.