No deja indifierente: cala en cualquier tipo de público, incluso en aquel que no conecta con la mente ( retorcida ) de un director estimulante como pocos.
Peca de irregular, ya que la balanza se inclina hacia la primera hora: intensa, rápida, con chispa y dándole la vuelta a todos los referentes de la literatura y el cine.
Es una cinta con sorpresa que no os debéis perder. Sobre todo para comprobar lo peligroso que puede ser tener a mano un mando a distancia.
Ni chicha ni limoná. Se queda a medio camino en casi todas sus intenciones.
Consigue unir dos conceptos totalmente antagónicos: la comédia romántica y el cine de Superhéroes en un solo concepto. Una buena propuesta para todos aquellos que vamos a ver estas películas de “”marido consorte”” como cochino al matadero.
Los directivos de Miramax han dado en la diana: han reescrito la épica de los cuentos de antaño con aderezos modernos.
Stone puede pensar que es un buen documentalista que únicamente relata la verdad, pero lejos de ello, habría que recordarle que en su lugar nos está contando lo que él piensa que debió ser aquel día.
Es una de esas pequeñas-grandes cintas que nuestro cine nos regala de cuando en cuando y que vienen a corroborar una máxima del buen cine: antes que el dinero y la abundancia de medios, lo más importante son las buenas ideas.
Puede resultar simpática si se mira de lejos. O bien, si se coge con guantes. Como experimento sobre la manera que el cine puede manipularnos.
Ni un solo reparo se le puede poner a esta historia de aventuras y miedo, capaz de resultar divertida por igual a niños y adultos.
Este particular director va camino de convertir sus filmes en obras de culto, a juzgar por la expectación generada por cada nuevo estreno.
Una película de mejor envoltorio que contenido. Aún así, comparada con otras de un género similar, la cinta de Michael Mann supera la media gracias a su estilo tan personal y reconocible.
Una pelîcula muy mala que ademâs tiene un tufillo a pelîcula de segunda categorîa en todos los aspectos.
A pesar de pecar de cierta irregularidad, la sátira de ‘Gracias por fumar’ funciona…y divierte
La película entretiene y gustará a los amantes del género feudal japones y amantes del manga, aunque el film, como hemos dicho, se queda a medias en todos sus propósitos.
A pesar de ese “tic” nervioso de algunos cineastas independientes, no quita que esta película, que apenas dura una hora y media, sea muy recomendable.
La pelicula es buena, sin pretensiones y al fin y al cabo aunque Isolda de ganas de vomitar, la peli cumple su proposito de entretener.
Es demasiado parecida a muchas otras, en especial a AntZ e incluso a Cariño he encogido a los niños. Resumiendo, entretenimiento para los más peques de la casa, que se deja ver por adultos.
Captura la esencia que tan bien supieron plasmar Zemeckis y Spielberg en los 80 y se separa del, cada vez más recurrente, tono paródico de los films de animación por ordenador,
Los gags no son graciosos ni siquiera originales. Es una mala comedia y lo peor de todo es una oportunidad malgastada de hacer algo interesante y de verdad gracioso. No pierdan el tiempo.