Llenará el corazón de mucho amante del cine que busca, entre tanta morralla y tanto fuego de artificio, un reposado viaje a otro mundo. Corran al cine. Vaya que la quiten y pongan en su lugar una mamarrachada.
Una vez que todos los personajes han sido presentados y la aventura ha comenzado, el espectador se ve atrapado en una montaña rusa de emociones y aventuras que, si me perdonáis el tópico, harán las delicias de pequeños y mayores.
La única pega es la duración, una comedia de 128 minutos es imposible, aunque la espera tiene recompensa con unos créditos finales apoteósicos.
Para cualquier amante del cine, es imprescindible ver esta película. Y es que, hoy en día, se echa en falta verdadero cine, y este, indudablemente, lo es
Todo el desarrollo, como la vida misma, se basa en la casualidad: las cosas les ocurren a los personajes porque, precisamente en ese momento, pasaban por allí.
Me desagrada ver el nombre de Caperucita Roja en el título de una película en la que acaba siendo sospechosa, junto a su abuela y el lobo de un robo, e investigada por la policía.
Un par de momentos “”Made in Haneke”” estupendos coronan la función provocando el desasosiego habitual.
La nota se ve afectada por un par de mentirijillas, pero la peli tiene un ritmo frenético (el flashback inicial es espectacular) y
La despedida de las hermanas llega al fondo del vaso ¿como se le dice adiós a un condenado a muerte?
Sin duda alguna, el resultado final (y especialmente el inicial) es una auténtica basura.
Y es que si por algo es memorable esta película, es por hacernos creer lo increíble, o al menos, llegar a entender los sentimientos que se intentan transmitir
Aunque no sea probablemente su mejor película, sí merece un notable, especialmente por la calidad de la fotografía y la perspectiva desde la que se nos muestra los conflictos bélicos.
Humor escatológico, falto de ingenio, chabacano y grosero, que poco o nada aporta a la comedia. Dentro de unos meses probablemente la veremos por televisión, y en poco tiempo más será un lejano recuerdo.
El mejor Segura desde El día de la bestia (o el primer Torrente) y un Jose Corbacho que es un hijo de la gran puta y se lo pasa en grande.
Que viva el melodrama que consigue emocionar y transmitir sensaciones al espectador, que le coge un pellizco y le sacude las entrañas, que le hace sentir, pensar, discutir, enfadarse, indignarse e interesarse por los protagonistas de un periodo de nu
Comedia de encefalograma plano, de humor grumoso y de dudoso gusto.
Bob, Dante y Randal crean la familia más entrañable desde los Adams.
Una de las propuestas más interesantes que el cine español nos ha ofrecido este año.
Si bien es una historia dramatica y terrible en su desenlace, es un testamento a la dignidad ya que hay algo sumamente digno en morir haciendo lo que amas.
Una película fallida, un intento erróneo de querer dar al cine español “la superproducción definitiva” que se queda corta en cuanto a sus pretensiones, vacía en cuanto a narración y que no termina de llegar al espectador.