Ágil, emocionante, espectacular, trepidante y entretenidísima, ideal para estas tardes de calor africano y muy superior a la gran mayoría de blockbusters.
Lo que hace doce años llamó poderosamente la atención por su descaro, su frescura, su desparpajo, ya no sorprende ahora, máxime cuando aquel lenguaje de inusitada franqueza sexual hoy se maneja hasta en televisión.
Comedia más que divertida, con una madurez exquisita que se refleja en cada uno de los diálogos y escenas.
Emociones fuertes, sobresaltos, (mucho) gore (pero mucho mucho) y, sobre todo en el tramo final, una dirección rabiosa que siempre va a más y que no decae ni un solo segundo.
Hermosa, divertida, cruel, sincera… todo es casi perfecto en esta tragicómica historia . Justifica de sobras porque ha sido un fracaso en su pais de origen.
Retrato de un hombre hundido que se pasó trece años entre osos. El mejor documental del año y probablemente, una de las tres mejores películas.
El guión carece de importancia, porque la trama es tan confusa como floja, y los personajes no llegan a conectar con el espectador.
Al final te quedas con una película que resulta una buena adaptación cinematográfica de lo que fue la serie televisiva, técnicamente impecable, pero que no cuenta nada, o por lo menos nada nuevo, y que resulta tremendamente irregular en su narración
Emotiva, marciana, dura, agresiva, rápida, enérgica, divertida, real, mordaz, irónica… todo eso en poco (muy poco) más de ochenta minutos.
Una experiencia que se disfruta de principio a fin, un descenso a los infiernos del interior que azota la moral y entretiene una tarde gris.
Más dura que Dogville, Von Trier muestra, como lo hizo en ésta, que las personas somos unos verdadera mierda, solo que esta vez llega más lejos, porque no se salvan ni los recogedores de algodón.
Una buena película llena de altibajos, con excelentes raciones de gran cine de acción, pero que no deja de ser una pequeña decepción para los que sabemos de lo que es capaz el señor Mann.
Estas dos horas y poco de cine saben, a ver, qué le vamos a hacer, a poco. No dudo que algún festival con ínfulas de autopromoción rápida le asigne un estrellato que no merece.
Supera en feísmo y caspa al mismísimo Torrente en esta “”Super Nacho”” que transcurre en el mundo de las peleas de lucha libre.
Larga vida a Dante y Randall aunque mucho me temo que no los volveremos a ver más.Enhorabuena a Kevin Smith, menudo crack!
Cine para meter a sus personajes hasta el cuello y para involucrar al espectador. Y es que Michael Mann no es David Mammet, no hace pasatiempos intelectuales para que lo admiremos desde lejos.
El error de concepción es gordo, pero corregible en futuras películas. Detrás deja estilo, amor por los detalles, y un pulso firme que hablan de un buen narrador.
Drama ingenioso con fuerte carga simbólica y grandes dosis de “magia”, con un halo especial y la sensación de que, pese a estar viendo algo no del todo nuevo, resulta innovador y fresco.
Este film es una lección de muchas cosas: de cómo hacer una película valiente pero respetuosa, de cómo basarse en hechos reales sin eclipsar la película con ideologías, de cómo adaptar las reglas cinematográficas y seguir emocionando.
El argumento es la trilladísima historia de superación personal que tanto gusta a los americanos. De hecho, la peli es americanísima… desde el punto de vista zafio y bipolarmente improvisado.