¿Como se puede escribir un guión tan aburrido teniendo como respaldo cuatro libros y el apoyo casi incondicional del autor de las novelas?
Fábula sobre como escapar de la rutina y triste monotonía y encontrar tu sitio en el mundo.
Espectaculares persecuciones, tiroteos, algo de sensualidad y una pizca (ligerísima) de guión son los ingredientes con los pretenden vendernos el regreso de estos trasnochados y anacrónicos policías.
Expresa su filosofía recurriendo a una caricatura de los personajes y situaciones de una obviedad alarmante. Demasiado ingenuo, incluso para ser un cuento.
Greengrass ha conseguido crear una joya del cine partiendo de una tragedia humana y nos ha regalado noventa minutos maravillosos y angustiosos a la vez que se ven culminados por un cuarto de hora final en el que es imposible contener la emoción.
Puede que no sea su mejor cinta, pero en estos tiempos, en los que los mayores éxitos del año son películas cada vez con menos “personalidad”, es hasta un respiro.
Se disfruta más si te gustan los cuentos de hadas para adultos, si disfrutas con la realización de una película más que con la robustez de un guión, si puedes pasar por alto ciertos detalles por el disfrute de algunas escenas memorables.
El resultado es decepcionante. La intención de recuperar el espíritu de las originales se ha quedado en su superficie, en su estética, pero no en el sentido divertido, aventurero de las primeras.
Impecable en lo estético, pero con demasiados vacíos en el desarrollo. Resulta larga y carece de acción suficiente para enganchar.
Thriller psicológico que no angustia y terror que no emociona, por mucho que se empeñen en enchufar heavy metal en las escenas de acción.
Alatriste es un tedio, un popurrí de escenas inconexas y personajes sin alma. Sólo espero que el equipo se corriera unas buenas fiestas durante el rodaje porque supongo que en eso se habrán gastado los 24 millones de euros.
Olvídate de ese ogro verde tan sobrevalorado, o de animales en peligro, o de zoológicos salvajes: Monster House es la mejor peli animada en años.
Probablemente a cualquier espectador/a le crean mucho rechazo de antemano. Sin embargo, la cinta no es tan mala como puede parecer a priori.
No sólo el plano técnico es ejemplar, a nivel de guión la película funciona, te importan sus personajes, sus sentimientos, además el director sabe dotar de ritmo a la acción e, incluso, consigue algún que otro sobresalto en la butaca.
El guión es muy endeble y cae en la trampa de su estructura que quiere ser enigmática y sorprendente y deviene obvia y aburrida.
Buena comedia castiza, alocada y de humor negro que funciona como en su engranaje dramático como un verdadero reloj.
Importa más la truculencia de la sangre y el retrato a brochazos de la España cochambrosa de la época que un interés verdadero en demostrar la hondura de unos personajes con nombradía.
No es que United 93 sea mala ni aburrida sino que esperaba más de un director que es capaz de hacer maravillas.
Es una película sobre temas tan cursis y trillados como el poder de la amistad y el amor verdadero. Kevin no tiene nada nuevo que aportar en esos aspectos y la película como tal se hace predecible y azucarada.
Monster House hubiera estado muy bien como una de las Amazing Stories del Spielberg de los 80, pero no como un largo de este siglo.