Reúne todo el compendio de vicios y miserias que han convertido a nuestra cinematografía patria en el mejor repelente para el espectador: es maniquea, aburrida, pobre y está increíblemente mal escrita, peor interpretada y aún peor dirigida.
Elizabeth: La Edad de Oro es un ejercicio de tergiversación histórico como no se veía en el cine desde la época en que Errol Flynn brincaba en mallas por la pantalla.
Matrimonio compulsivo es otra de esas cintas que acabarán en el fondo de la memoria y quizás, con el paso del tiempo se mezclará con todas sus compañeras y después desaparecerá en la inmensidad de la comedia trasnochada.
Algo así como Pulp Slapstiscifi donde predomina el gag visual, la musiquilla vodevilera y el absurdo. Pero es demasiado horrible para funcionar del todo. Ya lo tengo: Pulp Sci-fiction.
Otra de esas continuaciones sin sentido, en las que se intenta mezclar mitología con ciencia y terror clásico, y se acaba obteniendo mediocridad, aburrimieno y previsibilidad.
Saw IV cae de nuevo en lo tópico para disimular esa ansia tan gore del director. Increíblemente penosa, un bodrio de cuidado.
¿300 es una película o un tebeo?. Dificil pregunta pardiez. Parece un belén viviente, con un montón de figuritas que se mueven entre pose y pose. Pero lo que es sin duda es un truño más en esta lista interminable…
Vengo de presenciar la horripilante cuarta parte de Saw y no lo digo precisamente por provocar terror, en todo caso me provocó aburrimiento. El pobre David Cronemberg debe estar jurando en varias lenguas muertas.
Un bodrio que más bien parece un remake de la primera parte que la continuación de una historia que ya de por sí resultaba un tanto aburrida.
La maldición del 23. Hacia tiempo que no oía nada tan estúpido. Porque claro, si coges tu fecha de nacimiento, la divides por 23, le sumas 23 multiplicado por x y le restas 23.000 y le metes 4 más para que cuadre…te sale 23!!! Tío, es para cagarse.
Es triste que en sólo los dos minutos y medio del falso trailer “”Thanksgiving”” de Eli Roth haya más sarcasmo, afecto y conocimiento del Slasher que en toda la película de Adam Green.
Película de realismo social absolutamente deprimente. Es la mejor opción para irse directamente al psiquiatra a pedir una buena dosis de prozac. Desde luego la intención de la directora “”Que el frío te cale el alma”” está conseguida.
A mitad de metraje al siempre excelente menos en este papel Jude Law le da el baile de san pito mutando sin avisar en una copia barata de Jim Carrey superando incluso sus muecas.
Estoy hasta los huevos de películas que acaban mal porque no hay talento para idear un final en condiciones. Y estoy hasta los huevos de los críticos de pacotilla, que en su puta vida han visto una película de terror, y que exaltan esta mierdecilla c
La pena es que con Mr Brooks no te den un mando a distancia para poder pasar a cámara rápida aquello que no te interesa para nada. Y es que este film es muy lento, tanto que parece que Kevin Costner y Demi Moore se han contagiado y sus actos y accion
Se ha pretendido hacer algo en plan místico y el resultado es una cagada digna de producir la mayor de las somnolencias ante su visionado.
Es un nuevo género en el que un guión, un director y unos actores se proponen hacer un film que conciencie al espectador pero obviando llevar a cabo todo lo que una película necesitaría.
Musical lacio, sin vida, cuerpo ni brillo. No logra emitir ese supuesto buen rollo que pretende transmitir, más bien acabas aborreciendo a todos y cada uno de sus personajes y deseando que, por favor, dejen de una vez de hacer el ridículo.
Mi preferida. Es, para un servidor, la mejor película mala de la historia. Tiene un algo, un no sé qué, que la hace muy especial. Tan friki es que una especie de grandeza parece emanar de ella.
Pedazo de tostón, amigos. Un bodrio por los cuatro costaos. Insufrible secuela de una franquicia que ha tenido una repercusión internacional gracias a su promocionada similitud visual con una trilogía que idearon los hermanos Wachowski cuyo nombre or