Chantaje
Chantaje es un thriller bien rodado que mantiene el interés del público, pero que falla estrepitosamente en su esfuerzo por buscar un desenlace impactante y original.
Chantaje es un thriller bien rodado que mantiene el interés del público, pero que falla estrepitosamente en su esfuerzo por buscar un desenlace impactante y original.
Hay películas tan honestas que terminan conformándose con ese recorrido en el que el espectador pisa el terreno del refrito y simplemente aplaude, se sonrie y divierte por pura convención. Eso sí, siempre muy agradecido porque, hasta cierto punto, la
Es de esas películas que no provocan carcajadas, pero sí sonrisas, en una propuesta agradable aunque quizá deudora de un excesivo metraje, y que no deja de ser nada más que una película romántica para ver el domingo por la tarde.
La película es al cine independiente lo que “Atrapa ese maniquí” era a la comedia juvenil. Me esperaba bastante más de una historia que empieza prometedora pero que decae pasada su primera media hora debido a una evidente falta de ritmo.
Resulta una tontería que el protagonista vaya, con un poquito de cuidado, sí, por esos mundos de Dios, sin que los malos ni la policía le echen el guante, amén de la forma que tiene de tenderles alguna trampa que otra. No hay Dios que se lo trague.
Iron Man es lo que parece, un entretenido divertimento que no defraudará a los seguidores del cómic ni a los espectadores que busquen acción a tope.
¿Recordáis ese capítulo de Los Simpson en el que Homer se lleva a Flanders a Las Vegas para desmelenarse, y acaban casados en pleno estado de embriagez con dos buscavidas? Pues a este inicio de película sumadle el entramado de Matrimonio de convenien
Película pequeña, leve, superficial, diseñada para gustar a cuanta más gente mejor, agradable. En fin, un film adecuado para paladares poco exigente dispuestos a pasar un rato agradable sin más en el cine. Decepcionante si se espera algo más.
La Familia Savages me ha aburrido sobremanera.
La peli no pita, le falta prácticamente de todo lo que tendría que tener un buen thriller, pero esperemos que al sr. Monzón le salga mejor su nueva peli porque seguro que puede dar mucho más de si.
Otra típica adaptación de videojuego, sin ningún sentido aparente, con una capacidad de sorpresa que roza el cero.
Puesta en escena al servicio del ego del autor, no de los personajes ni de la historia, sin un solo encuadre que le otorgue la plasticidad debida a la pretendida epopeya callejera. Historia endeble, tópica, guión insulso.
Tal vez, su sorprendente final sea, lo mejor de una película que, tarda en despegar, es lenta y plomiza y aporta poco por no decir nada a lo que ya se sabe del horror de Guantánamo.
Bonita banda sonora y bellos paisajes patrios, para un western que resulta poco pedagógico en cuanto a la vida, obra y “”milagros”” de Joaquín Murrieta, pero hace pasar un buen rato, aunque olvidable.
La historia es un mejunje de sus novelas más populares con sus carreras de coches, sus adolescentes estereotipados y eternos y sus historias románticas adictas al happy ending.
Romero no sabe conjugar su historia, al mezclar, no demasiado bien, el humor con la intriga y alguna dosis de suspense que podrían haber derivado, pero no llega a hacerlo, hacia un terror cotidiano.
La puesta de escena es parecida al telefilme de sobremesa, los diálogos son totalmente previsibles en un conjunto que nunca sobrevuela el aburrimiento.
Como Locos… a por el Oro no es una comedia que vaya a pasar a la historia, pero que no defraudará a aquellos que busquen diversión y entretenimiento sin exigir nada.
David Kepesh (Ben Kingsley) es un afamado y erudito critico de Arte que además es profesor en la universidad, pero a pesar de parecer un hombre entero con una vida plena, seria y estable, es un hombre atrapado en un inacabable síndrome de Peter Pan.
Neutro, aunque atractivo (por momentos) intento de reverdecer lo que no precisa reverdecimiento. No hace falta película para entrar en este mundo beatlemaníaco. Y tampoco se cuenta esa turbulencia histórica (Vietnam, amor libre, revuelta social) bien