Neutro, aunque atractivo (por momentos) intento de reverdecer lo que no precisa reverdecimiento. No hace falta película para entrar en este mundo beatlemaníaco. Y tampoco se cuenta esa turbulencia histórica (Vietnam, amor libre, revuelta social) bien
Lo peor de este western, menor y de serie B, aunque agradable, es que, como diría mi amigo Txispi “”hay poca ferretería””. Esto es, pocos disparos y bastante charla.
Es un film idóneo para los poco exigentes, un film que, sencillamente, cuenta una historia más masticada imposible y que se deja ver, ante todo.
La historia no es nada, repitiéndose abundantes elementos comunes a la mayoría de productos del mismo calibre. Sin embargo, es cierto que no se hace pesada ni es aburridísima, pero los minutos pasan sin que se atisbe el menor rasgo de originalidad.
‘Rompiendo las Reglas’ entusiasmará a los espectadores que se sobrexcitan a la mínima de cambio y con una sangre tan caliente como el palo de un churrero
David Fincher se gusta, se mola y se crece, pero no consigue rematar la faena, más por problemas de guión y esas ganas de manipular al espectador, que otra cosa.
Me esperaba más de una peli a la que le tenía ganas; bien el director, bien los protagonistas, mal la trama/peonza que se sacan (nunca mejor dicho) de la manga.
‘Expediente Anwar’ es un aburridísimo nuevo intento de montar una película coral de grandes actores con intenciones de remover conciencias.
No entiendo que cualquier obra de los hermanos Cohen se magnifique, aun menos cuando se trata de una historia tan vacía y banal como la que nos relatan en este “”No es país para viejos””.
Cine sin complicaciones que se olvida al salir de la sala.
Mezclad la historia de Karate Kid con la estética de A todo gas en clave teenager, y más o menos os haréis una idea de lo que os depara el visionado de Rompiendo las reglas.
Discreto pero entretenido western. Está bien llevado en el sentido de que su narración es clásica y no se anda con muchos rodeos para contar una historia entre el bien y el mal.
Elegy es una película de Isabel Coixet que no parece de Isabel Coixet: rodada con la habilidad de Coixet para retratar los conflictos humanos pero sin su toque personal ni su alma.
Quien esté dispuesto a entrar sin más en el juego que propone Las Ruinas disfrutará con una película bien rodada y muy cuidada, pero quien espere encontrar algo de coherencia en el guión y algo más que sustos pasará un rato verdaderamente escalofrian
A medio camino entre La profecía y La semilla del diablo, una mediocre propuesta que se queda simplemente en una buena premisa, siendo incapaz de avanzar en una historia interesante y que inquiete al público.
No daba para un largo, sino más bien para un cortometraje. Así, su primera mitad está bien, es entretenida, con ritmo ágil y situaciones y diálogos intencionados. Sin embargo, su segunda mitad es algo ramplona, repetitiva.
El producto final es una cinta entretenida pero sin grandes sobresaltos. Rodada con cierto gusto y un moderado sentido del suspense sin caer en sentimentalismos demasiado banales.
La cosa daría más de si, si no hubieran convertido una trama que prometía en una comedia romántica del montón.
Película aburrida, encima de larga, que nos presenta a un James Bond que no queríamos conocer. Me quedo con mis recuerdos infantiles del agente 007.
Pasable película sobre un dictador africano, que utiliza al Sr. Whitaker de muleta para sostenerse.