Renaissance
Un interesante experimento que con un guión y estructura menos compleja y más entendible hubiera estado mejor.
Un interesante experimento que con un guión y estructura menos compleja y más entendible hubiera estado mejor.
Recomendable e impecable producción debido a que el interés no radica en el contenido sino en la forma de contarlo.
Una película estimulante, muy atractiva, con una excelente factura y una gran historia a la que quizás le falta más profundidad.
Queda en un meritorio término medio, en un limbo de dignidad para que todos paledeemos, sin alardes, sin la floritura del gourmet cinéfilo que a todo le pone peros, una cinta (insisto) encantadora.
Le falta un poco de dinamismo, lo que puede ser debido a la escasa costumbre de Hallström de dirigir comedia, de cualquier modo, para pasar un buen rato, es una opción aceptable.
No es perfecta, no es una maravilla, pero es más que suficiente para tenernos pegados al sillón durante sus más de dos horas y media de duración.
Mumble Happy Feet, empieza siendo el patito feo. En un mundo de pingüinos cantores, él no sabe cantar, sabe mover sus pies. ¿Aprenderá a cantar y será un pingüino más o demostrará la valía de su arte individual? Vale, acepto que el desenlace estaba c
Espero que la productora, Lionsgate, no haga más entregas de la saga, ya que con este broche lo deja todo atado y bien atado que no da margen a ni una sola secuela más, pero claro, cuando una cinta produce tanto dinero, ya se sabe…
Ficción explicita como pocas películas que yo haya visto la dificultad del ser humano para manifestar el amor, para dejarlo fluir y no controlar los efectos de su fuga.
No se trata sólo de una historia de amor y magia sino que básicamente es una película de suspense en la que el espectador se preguntará si todo lo que está viendo es real o es producto de la ficción.
La comicidad, no por sencilla, resulta estúpida, ni las escenas de acción, a toda marcha, sea en barco, batidora o tostadora reciclada; se hacen monótonas.
Estamos ante un cruce de “C.S.I.”, “Enemigo Público” y “Regreso al futuro. “Déjà Vu” es una película puramente veraniega que se ha colado en el calendario navideño.
El aspecto visual y sonoro de la película predomina de forma aplastante. Es una paranoia de Antonio Banderas, en el buen sentido de la palabra.
La mirada es respetuosa a uno de los géneros más cinéfilos y más fuertemente codificados. Y también dignifica, ¡y de que manera!, el subgénero de cine para adolescentes.
Inteligente falso documental que nos muestra las vergüenzas del país más poderoso del mundo y cómo reaccionan ante las personas diferentes.
Todos somos ciegos, cojos y sordos, porque todos tenemos carencias emocionales y sentimentales. A veces somos sordos ante las cosas que tenemos que oír, ciegos ante las cosas que no queremos ver, y cojos porque llegamos tarde a muchos sitios.
Bajo su exasperante planicie la película guarda un planteamiento demasiado inteligente para una factura tan obvia en apariencia. Es la típica película que suele despistar a muchos críticos.
Los dibujos animados son las creaciones más humanas que nos da el cine. Roddy, con su mansión de lujo es un ejemplo perfecto de la soledad.
Acercándose al formato de la gallina de los huevos de oro (películas de animación destinadas a un público infantil pero con guiños para adultos), Ratónpolis no desprende tanta ironía como otras de su género.
Consigue esa plasmación de sensaciones de la novela que la precede, pero queda la noción que es una película de momentos y detalles.