Death Proof
Frenético guignol de todos los vicios de Tarantino, amplificados, convertidos en manjar para golosos y, por supuesto, basura para enémigos de su cine.
Frenético guignol de todos los vicios de Tarantino, amplificados, convertidos en manjar para golosos y, por supuesto, basura para enémigos de su cine.
Un reparto excepcional, una traza de historias entrelazadas, unidas por uno o varios nexos de unión que te golpean en el estómago, forman este singular espectáculo.
Muy divertida, montada de miedo, con un montón de carteles orientativos de lo más chik y con una elaborada trama que no lleva más de noventa minutos de buen cine.
Con lo fea que está la cartelera, de visión casi obligada. Una frase: “”Los días cambian, el tiempo cambia, la gente no cambia””.
Tragicomedia extraterrestre que a pesar de estar llena de vitalidad resulta más amarga que dulce y confirma que Santiago Lorenzo tiene un talento extraordinario sin necesidad de presupuestos y con un guión interesante. Lorenzo vuelve a romperme el co
Son muchos los guiños cinéfilos en una recapitulación que se asemeja a una parodia del género que al mismo tiempo parece querer aplicar una renovación sobre el mismo.
Una deliciosa narración en torno a la aventura entendida como una evolución dentro de un proceso vital.
El caso es que quizás un poco acojonado, quizás vacunado para todo con Inland Empire corriendo por mis venas, me encuentro con un enternecedor relato sobre la inocencia desde un punto de vista muy pero que muy hijo de puta. Esta es como la de Lynch,
90 minutitos para olvidar un poco el tristísimo mundo que nos rodea, lleno de penurias, injusticias y decepciones, viendo lo que se ríen los yanquis de Eslovaquia. Y del resto del mundo.
Con Salvador se saldan cuentas pendientes en el cine español. No bastaba con metáforas y ejercicios de autor. Más vale tarde que nunca. Una película necesaria. Catarsis.
Película épica de aventuras sobre el último Cesar de Roma, que parte en busca de una espada motivado por los godos. No es una gran película, pero cumple un objetivo claro, me ha entretenido, y mucho.
Un verdadero retorno a los setenta donde la fotografía enferma y la atmósfera creada en torno a los personajes convierten este debut en uno de los mayores logros del horror de los últimos tiempos.
Crueldad intolerable. Tan surrealista y tronchante como dura y friki. Si no la has visto estás tardando tanto como yo en no ver su nueva peli!!!
El ultimátum de Bourne es un entretenidísimo y trepidante tour de force, una frenética huida y persecución que no da respiro al espectador, que asimila ya mejor que la cámara la lleve Cassius Clay.
Merece la pena ir a verla porque es un aire de frescura que el cine, y no solo español, necesitaba urgentemente. Además nos propone una historia interesante y original, con una hermosa banda sonora y la especial ambientación que le dan los cuadros.
La peli que cierra la trilogia de Bourne nos dice lo que necesitábamos saber sobre Jason Bourne, resuelve las incognitas sobre las cuales se mantenia la trilogía. Una peli de verano necesaria en tiempos en que el cine de acción decae.
Aquí sí hay humanidad y decisiones complejas, dinamismo y un relato sugerente en varias direcciones, siempre que lo circunscribamos en el ámbito del ser humano en su debate entre la vulnerabilidad y el valor de ser algo más que lo que la inercia de l
Extraordinaria narración, prosaica y poética a la vez, en la que fantasía y realidad forman un todo en función del cual se explica el porqué de una tragedia, sin justificaciones ni moralinas superfluas.
La impecable dirección de Paul Greengrass es uno de los aspectos que más destacaría de este agobiante e intenso film. Y tampoco olvidar que la escena final ya pertenece a la lista de los mejores finales del año. Inolvidable, irrepetible.
Da bastante miedo, es muy sangrienta, consigue mantener el ritmo y la tensión constantemente permitiendonos además respirar un poco e incluso hacernos soltar una carcajada con los ya comentados gags. Inteligente propuesta que consigue entretener, sor