Tiempo de Valientes
Estupenda película con la que reír disfrutando de la comedia ligera latinoamericana, que vuelve a demostrar que la falta de recursos se suele convertir en un acicate que agudiza el ingenio.
Estupenda película con la que reír disfrutando de la comedia ligera latinoamericana, que vuelve a demostrar que la falta de recursos se suele convertir en un acicate que agudiza el ingenio.
Sincera, amena y muy bien rodada que recuerda al Allen de sus primeras incursiones cinematográficas.
Lección de nervio, ritmo, planificación y dirección de actores de Scorsese, al que se le nota de nuevo como en casa retratando la violencia de los suburbios americanos.
Homenaje a quienes perdieron su vida aquel día en el tercer vuelo suicida y demostración de cómo el caos de aquellas desquiciantes horas redujeron a inútiles todas las medidas militares autodefensivas.
Cuarón da una lección de cómo hacer una película, de cómo rodar secuencias, de cómo reflejar muchísimas cosas, sin dejar a un lado la trama. No cabe otra que aplaudir… esto es cine del bueno.
Un laberinto con dos salidas, en el que en lo personal, ninguna de las dos me dejó satisfecho… ninguna de las dos, es totalmente bonita o esperanzadora.
Película muy buena, de un director en fulgurante ascenso a la gloria, que posiblemente estará entre las mejores de este año, pero que le ha faltado un hervor para ser una obra maestra.
Un filme excelente, dramático pero divertido, humano, rodado y escrito con inteligencia, demostrando, una vez más, que el cine no requiere de grandes presupuestos ni de aparatosas historias para llegar a la gente.
Queda claro que no soy objetivo con Guillermo del Toro, pero aún así, creo que estoy en disposición de decir que El laberinto del fauno es su mejor obra hasta el momento.
La película dura dos horas y media pero no hay tiempo para tomar aliento. Se nota la maestría de Scorsese y también el amor que tiene por el cine.
Es lo que Hostel no pudo ser, por eso la de Eli Roth es una comedia y esta no. Una peli recomendable.
Odisea narrada sin destellos, entre abrumadora y tenebrosa, incierta a la par que casi imposible.
Buena interpretación, mágica dirección, muy buenos efectos especiales, una historia bellísima para contar, un final de doble dimensión y la auténtica marca personal de Guillermo del Toro.
En un marco tan deplorable, la magia será el vehículo de salvación hacia un fantástico mundo donde la verdad no sólo tiene un camino.
El sentimiento de incomodidad, de desubicación, se apodera de la sala durante todo el metraje gracias a una puesta en escena que trata con familiaridad personajes y situaciones vetadas en el cine más al uso.
Una pelli que no es para niños (pese a la fantasía), que aunque resulte un poco triste, merece la pena verse con creces.
Hilarante 100%. Los zombies, más lentos que el caballo del malo, son de risa continua.
Winterbotton y Whitecross logran un film de denuncia duro, seco y agresivo. Sales del cine pensando que tus problemas son menos que nada, y te abre un poquito los ojos en esta sociedad consumista e inhumana.
Ni siquiera los pobrísimos efectos especiales consiguen estropear unas escenas nacidas para hacer saltar empastes.
Un cuento de hadas durante uno de los momentos más duros de la posguerra española.