Antes que el diablo sepa que has muerto
Antologia del Thriller.
Antologia del Thriller.
Una composición sobre dos personajes perdidos, donde se nos adentra en sus secretos haciéndonos testigos de las miserias humanas. Lleva hasta el límite el concepto de la venganza en una mirada ciertamente ennegrecida de la familia.
Sigue entusiasmando, se nota que han pretendido conservar ese espíritu Jones de las antiguas películas pero que han tenido que adaptar todas las escenas para un Harrison Ford que aunque se conserve bien, lo cierto es que ya no tiene esa energía.
Una lección magistral de cómo se hacen las películas mezclando todos los mejores ingredientes para ofrecer la quintaesencia de lo que debe ser el cine.
Spielberg toca cumbre con Indiana Jones en su búsqueda del Grial y estamos frente a una película de aventuras de sobresaliente en todos sus apartados, capaz de sacar los colores a cualquier otra del mismo género en los últimos veinte años.
Una película perfecta, una obra maestra imperecedera del cine de todos los tiempos que, vista hoy, conserva todas las virtudes que tenía el día del estreno y alguna más.
Con una mezcla de ficción y realidad Steven Shainberg crea una metáfora sobre el viaje interior que realiza Diane Arbus hasta convertirse en artista de vanguardia.
Una obra maestra de Arthur Penn, rodada magistralmente con bellísimos encuadres, cuya escena final es una de las más conocidas de la historia del Cine.
El incendio del final es totalmente dantesco, con toques de necrofilia en un conjunto donde destacan los ambientes sórdidos, valiéndose de una excelente fotografía y banda sonora.
La habilidad de James Stewart ante juez y jurado era del mismo nivel que su capacidad para mantener a la blusa de Lee Remick –que parecía a punto de estallar- lejos de su espacio vital.
Kurosawa crece áún más como cineasta –si es que esto es posible- cuando utiliza dos puntos de vista que se complementan entre sí: uno real; el otro imaginario.
Hermosa y dolorida historia de mentiras -o verdades enterradas- hecha sin apologías ni demagogias a bajo precio,con la sobriedad y consistencia de las obras que dan testimonio revelador de un tiempo. Una película son fisuras, una maravilla.
Turbio y complejo relato de la codicia, poderosa alegoría que alumbra los rincones más tenebrosos del alma, una brutal epopeya que bebe de clásicos para estampar un sello propio y fascinante, obra maestra absoluta con un actor inmenso, legendario.
Hay momentos realmente inolvidables como la tensión en el carromato de la protagonista (maravillosa Barbara Stanwyck) momentos después de haber asaltado el tren donde se transportaba la nómina para los trabajadores.
Brutal paseo por la sordidez y los rincones más mezquinos del comportamiento humano, una obra incómoda y desasosegante, un disparo certero que Mungiu escenifica con frialdad quirúrgica. Una valiente y lúcida reflexión levantada con honestidad.
El director de “”Smoke”” y “”Blue in the face”” ha hecho una regresión sobre la dramaturgia del cine, olvidando todo lo superfluo y, simplificando hasta el extremo y destilando con mucho mimo esta maravilla que es capaz de emocionar de principio a fin.
Una enorme obra de arte a contracorriente. La más genuina, sincera, rotunda y brillante obra artística parida a base de audacia, gran dosis de compromiso y una enorme libertad. Ejemplo de cine nacional transgresor, experimental, poderoso.
Una perla de cine sublime que se viste con capas de ligereza para esconder una fábula compleja sobre la sencillez de la vida -¿o es al contrario?-. Obra sutil, delicada, contagiosa, de esperanzadora libertad. Un auténtico placer.
Uno de los cantos más sutiles, complejos y luminosos a la lucha por la vida. Lenguaje visual revolucionario para una narración equilibrada, sin concesiones al melodrama, con absoluto respeto hacia el protagonista. Lección de cine y de humanismo.
Coral retrato humano sobre el ambicioso y duro entorno laboral que aboga todo su potencial en la sencillez y humildad huyendo de un artificioso efectismo y centrando toda su calidad en un milimétrico guión, bien escrito y mejormente interpretado.