Por primera vez Hitchcock tenía entre sus manos una historia con la que se sentía a gusto, una trama de suspense, género al que dedicaría su vida y su carrera, y al que en el cine llevaría a cotas de calidad todavía no superadas.
A partir del ecuador de la película todo se vuelve previsible, cursi, poco creíble y exagerado.
Con Camino, Javier Fesser nos ofrece su mejor película hasta la fecha. Conmovedora y a la vez demoledora historia de amor y muerte, mezclada con un puntito de brillante poesía cinematográfica que no dejará indiferente a nadie.
Homenaje a una época crucial en la industria patria, tributo a sus actrices hoy en el olvido, fusión entre inteligente sarcasmo y engranaje dramático, sólido retrato de un país que salía de la Edad Media. Todo funciona. Y luego está Candela Peña.
Hay escenas que nos retrotraen al, por ejemplo, spaguetti western. Y me refiero a la forma en que mueren diversos legionarios, que caen de la forma más exagerada y poco natural cuando les disparan mortalmente
Aconsejable para todos aquéllos que busquen “”otra cosa”” cuando van al cine; entretenimiento y algo más.
Simpática y poco convencional comedia romántica para los amanes del humor inglés y de los musicales con Hobbits.
El metraje se hace excesivo para mantener una farsa que pondría los pelos de punta al mismísimo Kubrick.
No sé qué me quiere contar Burman. Bueno, sí lo sé. Pero creo que no sabe transmitir ni emocionar con su material. Reflexión sobre la crisis de pareja, madurez creativa, confusión entre realidad y fabulación…Cortita cortita.
Una película con buenos, malos y algunos grises que pretende evocar el look cargado y misterioso de las novelas clásicas de Christie. Con un escenario en movimiento, personajes que juegan al ratón y al gato.
Despide tufillo a homenaje de un género clásico del cine, pero se queda a medio gas. Ni es comedia ni es romance ni es thriller, pero muele todos sus ingredientes y los sirve en bandeja (no sé de qué metal, pero ahí queda).
Muy lista Serreau. Disfraza de liviana e intrascendente una fábula familiar que nos escupe el cine como gozoso recipiente de historias. Ritmo cocainómano, personajes histriónicos, ligereza dramática y trasfondo crítico. Da gusto dejarse arrastrar.
Quizás algo ingenua y algo maniquea en algunas escenas, no puede negársele un intento, al menos, de contar algo diferente, desde un punto de vista que se escapa bastante de la racionalidad.
un drama judicial que no defraudará a casi nadie por su potencial cinematográfico y por sus diálogos de gran calidad
El guión relata unos hechos tan desproporcionadamente inverosímiles que es imposible creerse el juego.
¿BIENVENIDO, MR. MARSHALL?
Transsiberian se nos presenta como un gran ejercicio de filmación a la vieja usanza donde destaca por encima de todo su protagonista femenina, Emily Mortimer.
Existen algunas escenas cómicas, francamente afortunadas, como la caza a lazo por parte de los vaqueros del racho de los chavales de la escuela que han hecho peyas.
Una buena película, desmerecida por un final anticlimático
Una historia totalmente inverosímil, cuyo mensaje de venganza queda bien claro pero mal ejecutado y contado, vuelve a convertir a una película de Yanes en un caro ejercicio de torpeza.