Ñoña, sosa y poco interesante propuesta que apenas logra hacer aparecer un par de sonrisas en un espectador hastiado de grandes historias de amor y que se huele los “happy endings” desde que salen los títulos de crédito.
Una colorida pieza de entretenimiento con acción, aventura, vértigo y emoción para todos los públicos. Imperdible para aquellos que crecieron viendo a este personaje.
Si Hitchcock echara un ojo al cine actual…
Una película de terror psicológico sin necesidad de grandes efectos especiales, ni de sustos para quinceañeros, ni de una música excesivamente histriónica.
Es cierto que podría haber tenido algo más de enjundia argumental pero recordemos que este film -como lo fue el primero de “”Los 4 Fantásticos””- no es más que una presentación del personaje, de sus habilidades, sus poderes y su microcosmos.
Es el testimonio del genocidio que quiebra esperanzas, de la sinrazón que aniquila cualquier esbozo de futuro. una espeñuznante denuncia sin concesiones al melodrama.Una épica de la derrota en decorados de ceniza que aún hoy sangran.
Un relato pletórico en detalles, hermoso, doliente. Pero es también un relato distante, de contenida incandescencia, con pulsiones encendidas incapaces de abrasar. Una historia de altos vuelos, de belleza hipnótica y afligida, una delicia.
Una curiosa salida de tono de la industria yanqui poniéndole sal y pimienta a temas de tanta enjundia. Tono desenfadado y mordaz pero también autocomplaciente, frívolo y cubierto de arrogancia. Glamour gamberro para ocultar siniestras infamias.
Increíblemente eso no hace más que aportar encanto en un filme que solo destaca después en virtudes, un guión sin fisuras muy bien desarrollado, buenas interpretaciones, la gran banda sonora te introduce en la angustia de unos personajes ejemplarment
Un héroe que evoluciona y no es perfecto, que comete errores, y un humor que no llega a reventar la película, formando un cocktail divertido para el esectador, en una de las mejores películas del género “”cómic a pantalla””.
El gustito a serie b esta presente con buenos momentos de terror y puntualmente GORE, lo que termina siendo un buen entrenimiento, muy por encima de la media de productos similares.
Incluso los actores más normales están alucinantes, únicos, me atrevería a decir que es el mejor trabajo de todos ellos.
En Dos mulas y una mujer Eastwood parodiaba la imagen de su Hombre Sin Nombre viéndose enfrentado a una relación con una bella mujer de la que tiene que cuidar y a la que no puede tener.
El final es demasiado recargado con la pelea destructiva pero en fin, es una película de superhéroes señores. Y me encantan.
No deja de ser una mera tontería, una de esas enormes estupideces sin sentido alguno que, sin embargo, consiguen hacer pasar un buen rato libre de preocupaciones.
Película independiente bien rodada, con una buena actuación de Paul Giamatti en el papel del raro Harvey Pekar, en la que quizás le hubiera faltado algo más de ritmo, ya que siendo de corta duración, llega a decaer el interés por el personaje.
Un lamentable compendio de clichés: sombras cruzando ante la cámara, imágenes en los espejos, un sonido atronador y unos personajes a los que el propio espectador desearía asesinar con sus propias manos.
Resulta interesante como variante temática que acerca el cine actual a la temática del cine clásico de los cincuenta. Anacrónico pero efectivo para aquellos que disfrutan con “el cine dentro del cine”.
El maestro Lumet se marca un tenso y afilado trayecto por los recovecos del alma humana, un trazado sórdido y negrísimo, azabache, en torno a la progresiva degradación de estos aficionados delincuentes. Obra maestra con aroma a vieja escuela.
Llegando a una parte final que es una fiesta de torturas físicas en un filme por encima de la media, con la mala leche que se requiere.