Brutal y desesperanzado descenso a los rincones de la condición humana, un alegórico discurso sobre el miedo ante lo desconocido, un potente ejercicio de estilo insólito en la raquítica industria nacional, imperfecto pero deslumbrante.
Complaciente entrega del llamado realismo social que enuncia verdades sin ahondar en su propuesta. Un templado acercamiento al bullying con regusto televisivo,a medio camino entre la lección para jóvenes y un discreto discurso crítico para adultos.
Infame subproducto digno de figurar en alguna antología freakie del séptimo arte, pero me huele que ellos (Avnet, Pacino and co.) no están por la labor de echarse piedras en su propio tejado. Falta de sentido del humor, sin duda. Infame, díganlo.
Curiosa y heterodoxa salida de tono del cine social británico, un discreto pero efectivo relato sobre los límites que una abuela rebasa por salvar a su nieto. Una Marianne Faithfull sin paracaídas en este salto mortal más pintoresco que emocionante.
Quiere ser torbellino pero no atrapa la fibra emocional, Coixet disecciona la pasión en un discurso afectado que acusa la supeditación a un texto ajeno a la catalana. Produce reacciones templadas, algo que no se proponen sus intensas escenas.
Luminosa y reveladora historia de reencuentros marcados por el dolor, en un intenso, prodigioso catálogo de emociones que oscilan entre la ironía y la lucidez, entre la pesadumbre y la esperanza, con actores generosos rebosantes de humanidad.
Más musical que cinematográfica, esta filmación de las cuatro momias en su intenso directo no alcanza el nivel de documento testimonial de una generación, el genio de Scorsese se esconde tras el histrión de Jagger, auténtico eje de la función.
Muy digna variación sobre líneas temáticas harto transitadas, con buena dosificación del material dramático en un discurso eficaz pese a deficiencias de construcción. Correcta y, en el fondo, esperanzadora historia sobre las víctimas de la infamia.
Hinchado y desacomplejado tributo a los cuatro de Liverpool, un potente y nostálgico pastiche visual al que se le ven las costuras de su artificio, pero que no deja sitio al aburrimiento, gracias al énfasis de Julie Taymor en que todo deslumbre.
Inteligente, cómica, trágica, y sobretodo entrañable, Hana es una pequeña joya que va a dar para más de un revisionado.
Una película muy sencilla, muy efectiva, muy amarga en muchos momentos y realmente dulce en otros.
Una película que trata de describir una parte del llamado conflicto vasco demostrando que o no conoce muy bien el asunto o directamente se lo inventa, en una película que, además de ser cinematográficamente pobre, ofrece una visión muy irreal.
El argumento iluminado y original, el montaje sincopado, el humor esperpéntico, diálogos ágiles y la interpretación de un Leonardo Sbaraglia que cada día me atrae más como actor, convierten a la película en única y diferente.
Entretenida de principio a fin, con buena cuota de acción, algunos toques de humor, y espectaculares efectos especiales que redondean el arribo al cine de un héroe clásico. Muy recomendable sean seguidores del cómic o no.
Tenso y respetable homenaje a un género medular en la historia del cine, con sabia imbricación del drama familiar y los patrones del thriller más vibrante, escenas poderosas y un Joaquín Phoenix al que no hace falta mucho para erigirse en leyenda.
Una película comercial que entretiene, con interesantes momentos de suspense, que va decayendo poco a poco durante su desarrollo, hasta llegar a una larga escena final de la que es mejor olvidarse.
Buena mano para exponer con sencillez y ternura, una dura y muy triste historia de odios y rencores. Pero siempre tamizado por un candoroso humor, dada la profunda humanidad de sus personajes. Bien planificada y con un medido guión.
Las comparaciones son inevitables, el Avispón Verde es como la serie Batman de los años sesenta pero con elegancia y con Bruce Lee en el papel de Robin.
Una de estas comedias que pretenden picotear entre lo absurdo, lo romántico y lo Indie que acaba aburriéndote a los diez minutos de empezar.
La historia, aunque interesante, no tiene la suficiente fuerza como para que dejemos de ver con frialdad lo que ocurre ante nuestros ojos. Al finalizar la película eres consciente de no haber visto nada nuevo, lo cual, es imperdonable.