Un más que necesario soplo de aire fresco en un mercado sobresaturado de psicópatas sanguinolentos y cansinos niños fantasmas con los ojos rasgados.
Aburrida, con una cadencia grotesca y algunas situaciones entre inverosímiles y surrealistas no hay momento en que el tedio consiga desperezar al espectador.
Sólo es recomendable como cinta de entretenimiento sin pretensiones. Quizá a muchos les valga, pero otros aún acudimos a las salas con la esperanza de que nos sorprendan y sin conformarnos con el resultado ya previsto.
Su discurso es no ya ambiguo, sino simplemente fascistoide, al hilo de las películas del mismo pelo de los setenta y comienzos de los ochenta (“”Harry el fuerte””, “”Los jueces de la Ley””…).
“”El joven Lincoln””, sin ser tan colosal como “”La diligencia””, muestra a un John Ford en estado de gracia.
11:14, como podrían haber sido 16:23, es un ejercicio de historias paralelas con poco sentido y bastante aburridas, con el único aliciente de que todas ellas confluyen a una hora en un mismo lugar.
A pesar de algunas espectaculares escenas de acción, Wan confirma que no es un director que sirva para realizar algo en serio.
Mítico western, que marcó un antes y un después del género, poco considerado hasta entonces. Ha pagado a la historia del cine, gracias sobre todo a un excelente guión, lleno de matices, donde se combina la acción con el humor y la ternura.
Una decepcionante película dirigida por Mike Barker (y eso que “”A Good woman”” me gustó mucho) y que en USA fue directamente a DVD y que en España siguiendo la tónica habitual de la permisibilidad de estrenos se estrena en cine
Parece el duelo en OK Corral que todo cinéfilo tutela en su memoria, pero vampíricamente. Resultado: un western polar con vampiros en lugar de cowboys y un sheriff arrojado, pero insulso…
Recuperamos a unao de los grandes valores de este género, Meg Ryan, aunque esté recauchutada.
La lista de Schlinder no sólo es un gran film sino que es además un documento histórico que sirve como perfecto complemento a las decenas de excelentes documentales que sobre el Holocausto se han rodado.
Cruel, dura, directa, enfermiza, bizarra. ¿Qué más se puede pedir? Un debut de altura en otro título a tener en cuenta del cine de género de nuestros vecinos que recuperan la crueldad de antaño.
No hay nada excesivo, habiendo los tiros que tiene que haber, ni uno más ni uno menos, ni una sola palabra malgastada. Su duración es de apenas 77 minutos, tiempo más que suficiente para establecer un buen estudio psicológico de los personajes.
Con Un Poco de Chocolate, Aitzol Aramaio ha querido realizar un fallido cuento de hadas moderno, lleno de poesía y lirismo, cuyo principal valor son sus cuatro protagonistas, que sostienen ellos solos un film que adolece de fuerza y convicción.
Un despropósito que duele el doble sabiendo de quien viene firmado.
La típica cinta que contaría perfectamente qué le pasaría al doctor House si de repente se convirtiera en Superhéroe.
Documental sobre los amigos y las canciones de Krahe. En ciertas fases revelador el odio al PSOE, en la mayoría simpático por los mejores temas del maestro y en otras sorprendente por lo variopinto de sus amistades. Recomendable para ver y escuchar.
Una trama que se convierte en toda una paranoia, plagada de pistas falsas, posibles sospechosos y algun momento que permite adivinar quien está detrás del cotarro mucho antes que llegue el final.
Lo mejor, junto al personaje compuesto por McLaglen es la belleza de Ava Gardner, en el mejor momento físico de su carrera, que está bellísima en todo momento, aunque lleva más de la cuenta un mismo vestido.