En está ocasión se nos presenta un terror de más hondura psicológica con una puesta en escena realmente inquietante nos adentra en las paranoias de los personajes principales mejor dibujados que en otras ocasiones.
Bastante lamentable si uno se para a pensar en ella, pero que como divertimento palomitero puro y duro posee cierto encanto e incluso aires de secuela.
La historia no es nada, repitiéndose abundantes elementos comunes a la mayoría de productos del mismo calibre. Sin embargo, es cierto que no se hace pesada ni es aburridísima, pero los minutos pasan sin que se atisbe el menor rasgo de originalidad.
Muy divertida comedia francesa basada en la vieja e irreconciliable rivalidad de los franceses con los norteamericanos. A los franceses les encanta encarnar la esencia misma del antiamericanismo a la europea y esta película la presenta llena de color
Por encima de todo, El baño del Papa es una película de esperanzas frustradas, de desesperación, de sueños tan quijotescos como el de hacerse rico instalando un baño público con ocasión de la visita del pontífice.
El acoso a que es sometido el protagonista provoca un interesante debate sobre si, en esa situación, es correcto que uno se tome la justicia por su mano. En este caso con un agravante: el que toma la decisión es un abogado defensor de la ley.
Es una correcta cinta de terror que logra incomodar sin recurrir a los sustos manidos de otras monster movies. La mayoría del horror sucede a plena luz del día y sin golpes de sonido bruscos o movimientos de cámara mareantes.
¿Saben? Para hablar sobre este filme no se qué decir. ¿Cómo encontrar las palabras adecuadas ante tan maravillosa muestra cinematográfica?
‘Rompiendo las Reglas’ entusiasmará a los espectadores que se sobrexcitan a la mínima de cambio y con una sangre tan caliente como el palo de un churrero
Peli pretenciosa sobre relaciones de pareja que no me interesó en absoluto y que, encima, es un coñazo.
Me esperaba más de una peli a la que le tenía ganas; bien el director, bien los protagonistas, mal la trama/peonza que se sacan (nunca mejor dicho) de la manga.
Excelente comedia retro que bebe de varias fuentes muy en boga ahora mismo; el revival grindhouse, el fenómeno casting (OT, Tienes talento y sucedáneos), y los mockumentarys.
Sólido guión, buenas actuaciones, impresionante dirección… película tan recomendable como imprescindible.
David Fincher se gusta, se mola y se crece, pero no consigue rematar la faena, más por problemas de guión y esas ganas de manipular al espectador, que otra cosa.
Gracias a un trabajoso guión suyo, junto con Gérard Brach, se nos va introduciendo en un mundo de realidad-fantasía, alucinatorio y surrealista, donde los fantasmas propios y extraños hacen acto de presencia para llevar, poco a poco, a la locura.
Un sentido, original, emotivo y en ocasiones surrealista homenaje al cine de todos los tiempos, que no debería pasar desapercibido.
Consigue atrapar, emocionar y, sobretodo, consigue hacernos creer que Isabel Coixet sigue en una absoluta plena forma. Elegy no deja de ser, al margen de sus fallos, una sublime, conmovedora y trágica película.
En esta versión de 1939, McCarey nos presenta de forma sensible, dúctil, cuidada en todos los extremos exquisita y extremadamente romántica, una preciosa historia de amor entre dos personas que, aparentemente, no pueden ser más distintas.
Al igual que hizo en la pequeña obra maestra “”Smoke””, retrata magistralmente sentimientos humanos de forma sutil, convirtiendo a sus dos personajes centrales en seres entrañables, desunidos por distancias geométricas y secretos malentendidos.
Parece que muy pocos se han planteado siquiera la posibilidad de que el monstruo sea sólo eso: un monstruo. Y yo digo, ¿por qué no?