Espléndida en su sencillez, de diálogos chispeantes y muy sana manera de ver la vida, Juno se erige, en el barbecho de la comedia dramática, como una pieza capital…
No se hace aburrida o pesada con un guión más o menos fluido a la vez que predecible que cumple a la perfección con todos los parámetros para ser una correcta comedia.
La gran confirmación de que Steve Carrell debe meterse de lleno en este tipo de retos.
Es como si hubieran mezclado los resultados de una encuesta para complacer a señoras de media edad que quisieran acudir a las salas un domingo por la tarde consiguiendo dormir a sus maridos.
Es Woody Allen. Y entonces no tiene uno valor (yo, al menos, no lo tengo) para ser riguroso, excesivo…
Una digna representante de ese tipo de cine elegante, emotivo y perfectamente ambientado, en el que no caben fuegos de artificio o efectos especiales, sino únicamente sentimientos y emociones humanas en su faceta más extrema.
Lo siento, pero uno está ya bastante vacunado de productos como este. Una película, en definitiva, que no te empuja a verla una segunda vez.
La cinta preferida de Price, quien consideraba esta obra junto con las dos cintas del Dr. Phibes como una trilogía acerca del teatro, que según su opinión, era lo mejor que había realizado durante su carrera.
Parece que la antaño mejor productora de productos familiares de animación ha tirado la toalla y ya no hace ni el esfuerzo de buscar un guión decente o una idea nueva.
En resumen, que si la ves y no te quieres nacionalizar irlandés es que eres un pan sin sal. Si tienes sangre en las venas, nada más acabar de verla bajarás al pub más cercano y brindarás con una Murphy’s en nombre de la Gran Isla Verde
Una gran puesta en escena donde se rompen los tópicos de la simple comedia por unos personajes más serios que pasean sus traumas en momentos agridulces la hacen muy superior a la media además de mostrarnos situaciones muy veraces con las que cualquie
¿Qué leches hace un director de Corea del Sur (con lo que me gusta el cine de este país) rodando un bodrio fantástico con actores americanos? Y además contando con un presupuesto digno de una super producción americana. La respuesta a continuación…
Por romper una lanza… aunque sea de huesos.
“Metrópolis” vaticina, en 1926, como iba a ser la sociedad de nuestros días. Y la verdad es que no iba desencaminado del todo.
Me quedo con el Resnais de los libros de historia del cine, el Resnais de Hiroshima mon amour.
Andrew Lau debuta en la industria americana con una realidad enfermiza y una historia contagiada por lo macabro.
Chris McCandless es el niño que los soñadores llevábamos dentro y hemos matado a base de hipotecas. Solo por esto ya merece la pena ver “”Hacia rutas salvajes””, para que el nombre de una persona normal (una entre un millón) no caiga en el olvido
Un western ágil, bien interpretado, con buenas escenas de acción, bella fotografía y, sobre todo, y algo raro en este tipo de filmes, lleno de buenos diálogos, muchos de ellos cargados de ironía y sarcasmo.
Horror bíblico de calidad, ciencia ficción bé de los cincuenta y unos puntos de giro brutales. Una de las mejores cintas de género en mucho tiempo y la mejor adaptación de un relato de King en años.
Rick Blaine es el personaje por excelencia, un hombre con el que empatizas hasta grados inauditos, el tipo que todos querríamos ser