Si las dos primeras entregas resultaban agradablemente desconcertantes ésta tercera resulta decepcionante, por repetida.
La película es, sobre todo, una aguda reflexión en torno a un atributo básico para quienes ostentan el poder: la popularidad.
Infiltrados es la película más sobrevalorada del año. Con buenas actuaciones sí, pero sin atmósferas ni compromiso.
Tiene su guión una mixtura tan rica de géneros que la hacen una película inclasificable, pero ¿quién tiene ganas de clasificar el placer?
Una película de la que esperaba algo más, ideal para ver en sábado por la tarde en tu casa después de reposar la comida cual cebado cerdo.
Borat funciona a la perfección como falso documental donde vemos al protagonista provocando situaciones ciertamente excesivas, escatológicas y desternillantes.
Otra película más que pasa a engordar la lista de las películas que no cuentan nada
Digan después que han visto cosas que nadie ha visto, que más allá de Orión naves en llamas se precipitan como lágrimas de dioses sobre la tierra quemada de la desesperación. O algo así.
Durante casi dos horas volveremos a vivir la magia de las orquestas de los años cincuenta, el cambio social estadounidense de los sesenta pero, sobre todo, las ganas de vivir de un niño que creyó no podría superar los quince años de edad.
Buena película de amor, venganzas y engaños. Sobre todo si se tienen en cuenta que cuenta con un escenario inmejorable, ya que está ambientada en Viena.
Alfredo Landa desbocado. El argumento es bastante flojo, pero como película de entretenimiento para una tarde de sábado es muy adecuada.
Otro más, otro video-juego que llega y se estrella en la pantalla. Los responsables de esta producción al menos son conscientes de que están jugando en una liga inferior.
Es la que más me ha gustado de todas las que he visto hasta ahora, así que le daremos un excelente, pues creo que hemos desbancado a la mítica Madagascar.
La película más tópica y previsible que he visto en mucho tiempo, una completa decepción, aunque ideal para un público poco exigente y amante de los folletines desapasionados.
La Reina es una sorpresa, una película pequeña bien narrada, bien escrita y prodigiosamente interpretada por Helen Mirren.
Entretenida película de época, que resulta original en el planteamiento y aún más en la resolución.
Logra que resulte entretenidísima y sorprendente. Si alguien tenía dudas que se pase a verla, le gustará.
La película es simple, los chistes tontos, las relaciones entre los personajes superfluas, las luchas pasadas de rosca y exageradas, el guión es predecible, pero no veas lo bien que me lo he pasado viendo esta peli.
Diálogos exquisitos con un humor muy ingenioso. Después de verla te llevas una muy grata sorpresa.
Echo de menos más capacidad de perturbación, más garra cinematográfica. Pero no se trata de pedir peras al olmo, y sí de hacernos pasar casi dos horas entretenidas.