Lo mejor sin duda de la película es Verónica Echegui y Dani Martín, así como la estética que nos presenta, incluyendo escenas en discotecas, sobreimpresiones de los sms que se mandan los protagonistas, reuniones tunning, y el descubrimiento de Madrid
Hay cierto clasicismo en ‘Un Buen Momento’, la rapidez con la que avanza la historia, la sencillez con la que todo está mostrado, lo eficaz de sus diálogos, sus más que buenas interpretaciones.
Atrapa desde el primer minuto, fluye como ninguna, con una dirección y montaje enérgicos y eficaces, que huyen de tiempos muertos y de escenas innecesarias. Martin vuelve a demostrar que hoy en día se puede ver buen cine en Hollywood.
Película dura, muy dura. Fábula prodigiosa. Retrato veraz de una época y del carácter de los militares que, mediante un golpe de estado, gobernaron dictatorialmente el país durante casi cuarenta años.
Nunca más aplastaré una hormiga. ¿Qué tal si al llegar a casa les damos esos caramelos que cuando los masticas se deshacen?
Película muy notable, de la que los críticos elevan a los altares y que estoy seguro que gustará mucho al público en general, aunque sólo sea por ver la impresionante actuación de Jack Nicholson y sobretodo la de un Di Caprio que está inmenso.
Drama urbano de una generación de jóvenes que andan muy perdidos en la vida. No me ha parecido una maravilla, pero me ha gustado.
Brilla por su manejo del tiempo: el arranque enfebrecido con Gimme Shelter de los Rolling Stones principia ya por donde van a ir los abundantes tiros, cine brioso, cine con texto, cine hipnótico.
Una gran idea materializada en una película grisácea y tristona. Interesante, pero en absoluto emocionante o arrebatadora.
No puede escapar a la sombra alargada de esta novela de culto que le sirve como fuente. Ha eliminado muchos temas complicados de tratar o de trasladar en imágenes; y ha edulcorado el final.
Estamos ya hartos de encantamientos americanos, que parece que fuera de Tennessee, Nebraska, Nevada o Wichita Falls no hay Poltergeist ni endemoniados. Es lo que les pasa por tener una Historia tan cortita.
Una apología de la libertad y el derecho a elegir, con una excusa, el tabaco, que podría ser intercambiable por otras.
Toda la historia es absurda, y los personajes son completamente irreales. Ni guionista ni director tenían muy claro qué es lo que pretendían contar.
Debería haber visto el cartel antes de ver la película, me hubiera ahorrado el soporífero rato.
Cuando el gusto por lo clásico y lo contemporáneo se asocian en perfecta armonía, un director de la talla de Scorsese nos sorprende con una película que, ante todo, nos entretiene.
No cabe otra cosa que aplaudir, alegrarse y disfrutar de este orgasmo cinematográfico llamado ‘Infiltrados’.
A propósito de “”Infiltrados””, de Martin Scorsese… uno de los mayores aciertos de “Donnie Brasco” fue ofrecer las actividades cotidianas de unos ‘gangsters’ desprovistos de todo ‘glamour’.
Merece la pena ir a verla con ellos aunque solo sea por verles las caras de sorpesa, las risas y sus gestos cuando aparece el malvado coyote.
Es en los momentos más pequeños donde la película brilla. Stone ha realizado una película muy cautelosa y emocionalmente intachable.
La historia que cuentan no tiene demasiado interés. En realidad no pasa casi nada en toda la película, y si no estuviese el señor Ballesta, esto sería un truño infumable.