Más que una película de ficción debería ser considerada únicamente como un ejemplar testimonio de la realidad de una buena parte de la juventud española actual, y como tal merece la pena verla.
El ingenio de Allen queda patente desde el primer plano de la película hasta el último, provocando verdaderos ataques de risas y carcajadas incontrolables. Scoop es una nueva genialidad de uno de los grandes maestros de la comedia y del cine.
Películas como “Ficción”, sin embargo, están llamadas a permanecer en la memoria de los espectadores. Una película que deja poso.
El film no está a la altura. El guión de Milos Forman y Jean-Claude Carrière es bastante flojo e insulso, rayando desgraciadamente en la vulgaridad.
Un clásico del cine fantástico que ha generado innumerables secuelas y que debe recomendarse con contraindicaciones. Es necesaria una buena predisposición al espectáculo cutre y a la diversión sin complejos.
Si lo que buscan es algo tétrico y lóbrego, les recomiendo que vean El Diario de Patricia o cualquier programa de esos, que seguro que superan, con creces, lo retorcido del argumento de cualquier película de este género.
Un orgasmo devastador, una potentísima bomba erótica sin embargo tan pudorosa: una callada hermosura, una delicatessen para cinéfilos, una prístina obra de arte.
Poco, por no decir nada tiene que aportar al género, un simple bluff en toda regla.
Brillante producto que nos recuerda que en el cine actual sigue existiendo hueco para la calidad, y que ésta no tiene que estar reñida con el entretenimiento.
Saw 3 es más de lo mismo. Sangre, suspense, más sangre…y tensión final (ya característica). Pero no decepciona en absoluto.
Por supuesto que es superior a la original, pero sólo desde el punto de vista de un cerebro contaminado por el gore como el mio. Porque la peli es clavada a la original.
Por encima de todo, un relato lírico, atosigador de nuestras conciencias y a menudo una divertida elegía a cualquier alma perdida, a pesar del lastre de un conjunto un tanto irregular.
Una de las películas más contundentemente hermosas del año. Una fábula futurista emotiva, dura, estremecedora en algunos momentos, y sobre la que se puede seguir hablando durante horas al salir del cine.
La película de Forman condede pocas alegrías y tendrá, sospecho, poca audiencia. Le faltan héroes. Sólo hay víctimas y verdugos, y un pintor que observa con un ojo insobornable.
El personaje de Goya es inexistente, es decir, no pinta nada. Es una excusa para darle un título con empaque a una historia folletinesca.
Una de las mejores cintas de Almodóvar, muy cercana a Todo sobre mi madre, que quizás con el tiempo reciba todo el reconocimiento que se merece.
Despropósito sería la palabra ideal para describir este ejercicio de ineptitud en forma de videoclip cuya realización solo tiene sentido si no es para que el señor Michael Bay se llene los bolsillos.
El amigo Woody vuelve a acomodarse componiendo una obra menor, sin más ambición que la del divertimiento personal y el de deleitar a sus incondicionales con un manojo de tics y latiguillos marca de la casa.
Los saltos que se producen, unido a un desarrollo algo forzado dejan la sensación de que algo falla. Como mucho, se deja ver.
No es una obra maestra ni inventa nada nuevo. Sin embargo, aún así, es una película interesante y entretenida que merece la pena ver.