El código Da Vinci
Precedida de un aparato propagandístico digno de Goebbels se convirtió en uno de los taquillazos más decepcionantes de los últimos años.
Precedida de un aparato propagandístico digno de Goebbels se convirtió en uno de los taquillazos más decepcionantes de los últimos años.
Film realmente ñoño, inverosímil, y con situaciones realmente…absurdas. Comedia insípida en la que es difícil reírse.
Película de acción pseudocientífica y criminal que hace imprescindible dejarse el cerebro en casa. Como hagas como yo y te cuestiones todo lo que pasa, terminará y seguirás diciendo “”amos hombre””.
No sé hasta que punto merece la pena gastarse el dinero de una entrada de cine para ver semejante canallada. Borat: ¿El nuevo Torrente de Kazajistán?
Los directores han hecho un inventario rápido de clichés del género y los han metido en una tourmix: el batido resultante es Ellos y tiene sabores apreciables, aunque el regusto final es áspero, soso, pobre.
El guionista no mantiene una coherencia en ningún momento, las escenas van sucediéndose según le apetecen al director, con la única justificación de que queden bien, sin importar la historia.
Es de agradecer la ambición de originalidad que rebosa toda el trabajo del malagueño, pero tanto afán poético convierte el conjunto en un envoltorio de lujo demasiado frío.
Ni me ha parecido el peliculón del mes ni tampoco el bodrio del año. Démosle un aprobado.
Este no es el Bond que el público esperaba. No lo digo porque sea peor que los demás. Es que simplemente se trata de un 007 distinto, lo cual creo que defraudará a muchos de los fans más puristas.
Mucho trabajo visual que lastimosamente se queda vacío. . Chicos guapos con poca ropa tomando el sol, chicas nadando en la piscina o bailando bajo la lluvia. Pero aquí todo se queda en efecto.
Muchos chistes grumosos, y cientos de mujeres desnudas, que encuentran atractivos a Pajares y Esteso, por lo que me siguen pareciendo películas de ciencia ficción.
Ni el grandísimo Bardem, en uno de sus peores papeles, es capaz de sacar de la mediociridad y el anodismo a esta cinta.
Después de veinte películas intentar colarnos la trola tremebunda no de que Daniel Craig es James Bond sino de que es novato, brutote, apasionado y comete errores, es algo que no se lo cree Judy Dench ni los propios guionistas.
Un filme con sus puntos a favor, pero demasiado saturado de tópicos, de simplismo, de ciencia ficción relamida, de resoluciones previsibles. Pero también es un buen juguete para pasar un rato entretenido, ensanchando un poco la manga cinéfila.
¿Cómo no se le va a perdonar a Antonio que haga una película fallida, aunque sea tan agradablemente fallida? Así que, finalmente, a lo mejor hasta arrasa en taquilla y todo.
Personalmente la recomiendo si lo que se pretende es pasar un entretenido rato con peques de no menos de unos 6 ó 7 años, calculo yo. Aunque las mayores carcajadas las escuché de un adulto que se sentó a mi izquierda.
Cinematográficamente hablando es inclasificable ya que, para contar su deleznable y patética historia, se requiere de ese realismo sucio.
Milos Forman no parece haberse empapado lo suficiente del genial artista maño y el personaje no acaba de ser convincente. Entretenida, pero no más.
Tony Scott parece que ha perdido los escasos fundamentos cinematográficos que tenía y Denzel Wasghington se ha olvidado de que un día fue un actor. Para olvidar.
Una de las propuestas más fallidas de la temporada, que parte de un material más que interesante para abandonarse a mitad de metraje a una mezcla de thriller sobrenatural y novela de Danielle Steel.