El Baile de los Vampiros
Una película que consigue ser una comedia seria sobre vampiros sin caer en el absurdo, con muy buenas intenciones, pero que se queda a medio camino, faltándole algo más de miga en su contenido.
Una película que consigue ser una comedia seria sobre vampiros sin caer en el absurdo, con muy buenas intenciones, pero que se queda a medio camino, faltándole algo más de miga en su contenido.
Hughes la dotó (suponemos que conscientemente) de una sensualidad digno de elogio, donde lo sexual quedaba implícito en muchas secuencias, sin que se viera nada obsceno (como muestra baste el botón del fotograma con una Jane Russell espléndida.
Queda demostrado con esta película, que el señor Russell Crowe se defiende de maravilla en los duelos interpretativos.
Un retrato no del todo imparcial y algo más respetuoso de lo que debería ser, pero que trata de arrojar luz sobre la vida de un hombre que, sin quererlo, se ha convertido en un icono pop al servicio del capitalismo.
La ambientación, el buen tratamiento del protagonista y las muy aceptables escenas de capa y espada – capa raída y espada sangrante – acompañan a una trama crepuscular para conseguir una balance final favorable.
Muy correcto drama que no consigue cubrir las pretensiones del director que hacen del filme un producto más bien prescindible.
Humor, acción, gore, colmillos y grandes tetas, son las bases que constituyen un filme que apuesta siempre por la diversión.
Fiel adaptación cinematográfica que corrige errores y cambia un par de detalles respecto al libro. Sin embargo la corta duración y la ausencia de algunos puntos fuertes de su version escrita hacen que te quedes con el libro antes que con la película.
Nunca pretende emocionar al espectador, siendo su principal objetivo un profundo estudio de los personajes, que resalta entre la multitud de reiteraciones y típicos tópicos que huelen a viejos.
Ameno western, que se degusta sin ninguna dificultad, pero que está bastante por debajo de su predecesora (y es que los clásicos por algo lo son).
Prevalece la diversión del ejercicio libre, el festival claustrofóbico en el interior y la oscuridad de la sala de un cine entendida también como lugar de encuentro con los contornos del underground, pero que aquí tienen una síntesis coherente que fu
Una acertada película creada para los seguidores del “”Visionario director de El Laberinto del Fauno””.
Esta película no contó con mucho presupuesto en marketing a pesar que destaca por sobre otras de su género por el interesante desarrollo de sus dos personajes principales y atmósfera de misterio e incertidumbre en todo momento.
Espectaculares paisajes, soberbia dirección en las tomas de luchas entre indios y tramperos, con una violencia exacerbada que choca al espectador (incluso hay alguna cabeza cortada a golpe de hachazos que deja a uno/a atónito.
Del Toro sigue agrandando el universo de criaturas fantásticas como cualquier buena película del género que se precie.
Los personajes están bien perfilados psicológicamente, aunque el protagonista sea hasta el final un verdadero enigma ético, de ahí el título de la película.
Estas historias podrían salir de la soledad que muchas personas viven en las grande urbes y ven en este medio de comunicación una forma de gritar anónimamente al mundo que están vivos.
Solo Dios Sabe es una historia de amor iniciada por una divinidad o simplemente por el decisión del destino, temas que pueden ser debatidos.
Intensa, pero algo sosa.
A pesar de todos los puntos flojos Enemigos Íntimos es un film que se deja ver y consigue arrancar alguna que otra carcajada.