Una película que cruza algunas escenas de acción, ciertos momentos de drama y una dirección que logra congeniar estos dispares elementos en un interesante film de entretenimiento.
Probablemente haya algo peor para un niño que una película carente por completo de inventiva y originalidad, y es una película lenta.
Dos elementos son realmente interesantes de Grace is gone o La vida sin Grace: Que podría suceder en un contexto completamente distinto, y que sucede, en efecto, en ese contexto.
La última pieza del director indio más famoso de Hollywood, lo encuentra en su faceta más arriesgada y con una cantidad equivalente de aciertos e impericias.
Si bien la historia comienza de manera intrigante, poco a poco el complejo cortejo amoroso se vuelve un frío histeriqueo entre dos proyectos de amantes.
En este caso, las piezas actúan por separado y no encajan para nada.
Esta nueva producción de Happy Madison, vuela por la línea aérea de las comedias de Sandler, en clase turista.
Este Woody Allen cosecha 2007 no sorprende ni decepciona.
¿Cuál es el objeto de tanto golpe bajo?
Si Sultanes del sur es el ejemplo de una nueva variante en este tipo de coproducciones, sin ser un ejemplo perfecto, llega a un estándar más que digno.
El arqueólogo/héroe vuelve casi veinte años después, como si no se hubiera ido jamás, envuelto en el mismo halo que lo cubrió en sus exitosas aventuras anteriores, siempre bajo el ala de uno de los directores americanos vivos más inteligentes.
Logra destacarse por su enorme falta de madurez a la hora de tratar temas difíciles, rebajándolos al nivel de una novela para adolescentes
El honor, la amistad, el cariño, el sentido de la justicia, son narrados con el vigor narrativo proverbial de De Mille, aquí en su salsa en cuanto a labores totales de cinematografía.
The Asylum nos vende un bodrio aburrido, absurdo, innecesario, engañoso e insultante.
Pequeño tour por la distendida y superficial juventud yanqui.
Lo mejor del cine argentino 2007. La prueba fehaciente que, si hay ingenio e inventiva, los recursos económicos pueden fácilmente adaptarse al imaginario que uno pretende plasmar en pantalla.
Una de las películas que menos consiguen ocultar la falta de ingenuidad de sus realizadores a la hora de planificar este proyecto.
Lejos de captar todo el brillo del mito, se queda en la mera anécdota romántica y pasteurizada “”para todo público””.
Un producto por momentos afín a las “mentes morbosas” que critica durante toda la película.
¿Película con mensaje aleccionador? Lamentablemente, así es.