Tiene un cierto efecto hipnotizador y absorbente gracias a los diálogos interminables y a los escenarios en los que se desarrolla.
Hay escenas realmente duras que le añaden crudeza a la película haciendo de ella un acertado retrato social y humano.
Si quieren saber lo que es la química en pantalla, esta película es esencial.
Nos queda una adaptación bastante correcta del personaje, un film que con algo más de metraje hubiera definido mejor a sus personajes y no resultaría tan precipitada.
Que en las pelis de Bourne o en Batman Begins no se vea un carajo cuando pelean lo puedo entender porque la cámara está metida en el ajo entre personas humanas, pero que en la pelea entre dos papanatas animados tampoco se vea nada tiene cojones.
Es imprescindible para quien haya visto Antes del Amanecer, es una película con una estructura similar a la primera, sólo que los personajes han madurado y se nota en su forma de hablar y de actuar.
Un buen film que reutiliza muchos tópicos del género policíaco pero que los lleva a un aspecto personal, humano y muy comprensible por el espectador.
Utiliza un sentido visual bastante clásico a la hora de vertebrar esta sólidamente construida historia, que además ofrece algunos momentos de humor bastante bien encajados.
La simpatía hace presencia en una forma demasiado agradable, quitando la garra y el dramatismo que la historia necesitaba.
Con todo y que nos hallamos ante una interesantísima propuesta por parte de este director, quizás sea este camino el que al final termine por desterrar a Shyamalan del cine de masas. Sólo el tiempo lo dirá.
Una de las obras más conmovedoras que he visto en mucho tiempo.
Paranoid pak triunfa como obra minimalista y como inmersión psicológica en la que el tiempo queda subordinado a esos espacios que definen los estados emocionales del personaje central.
Una nueva prueba de la gran calidad interpretativa del señor Cusack.
3:19 es una película complicada de ver para el espectador, indigesta y pesada, que no obstante, reserva una agradable sorpresa en su recta final.
El Increíble Hulk es lo que promete: un torrente de adrenalina y acción a diestro y siniestro que no deja ni un segundo de respiro, aunque sin agobiar al espectador.
El resultado es tan honesto como el planteamiento: construir un frankenstein con los fragmentos más famosos de las películas de superhéroes y transformarlos imaginativamente en una locura.
La nueva película de M. Night Shyamalan lleva el título original de “The happening”, que se tradujo aquí por “El incidente”, pero que bien podría haber sido “Lo que está pasando”. Algo bastante curioso en una pelíc
Cyd Charisse roba a Fred Astaire el protagonismo y se hace dueña de la secuencia en el número “Dancing in the Dark”, donde el bailarín, mera comparsa, inicia el baile de espaldas, en señal de sumisión, rendido completamente a su compañera.
Sigue incólume el liderazgo de Dreamworks en la animación cinematográfica generada por ordenador, porque lo realmente importante no es la perfección de los dibujos, ni la excelencia técnica… sino el guión y la realización.
Dirigida por Andrea Molaioli con un equilibrio envidiable y una dosificación del drama y del misterio consigue guiar por los intrincados caminos de las miserias de sus protagonistas sin necesidad de grandes fuegos de artificio.