Personajes simpáticos, situaciones más o menos graciosas (algunas de ellas francamente divertidas), y una clara pretensión de hacer pasar un rato entretenido, sin más. Esto lo consigue, por lo que se le aprueba sin ninguna dificultad.
En definitiva dos filmes por el precio de uno pero de idéntica mediocridad. Encima sus efectos técnicos son casi amateurs en el peor sentido.
Entrañable producto con ecos de serie B que, por desgracia, pierde todo su encanto a la hora de trazar un perfil psicológico de andar por casa de sus personajes.
La Boda de mi Novia sigue la estructura típica de cualquier comedia romántica, y aunque no sorprende, sí es ligeramente superior a la mayoría de ejemplos actuales del género.
La enfermedad, la locura y el odio hacen mella entre los concursantes que ven como su cuerpo -y su mente- se van degradando paulatinamente.
Dos horas de puro entretenimiento sin pretensiones, con una buena dosis de acción, clásicos toques de humor, y todo aquello que uno espera ver en una aventura típica de este legendario personaje que vuelve a recuperar su lugar en la pantalla grande.
Shaun of the dead es excelente de principio a fin. Parodia gamberra llena de momentos memorables y un humor muy sutil y muy inglés que consigue alzarse como una verdadera producción desternillante.
Recuperar la imagen del sueño es recordar. Pues los recuerdos se convierten en sueño desde el mismo momento en que tomamos conciencia de ellos. Igual en la vida como en el cine, creamos imágenes para evocar.
Intenso relato de amores tortuosos, un fascinante aunque irregular experimento audiovisual de ritmo moroso, sofocado, que irritará o entusiasmará. Obra valiente y cadenciosa que habla de la angustia del amante a través del silencio.
Completa obra con el sello característico de Jeunet llena de magia y romance y con la que Audrey Tatou inunda la pantalla. No llega al nivel fílmico de Amelie pero es de agradecer el notable trabajo del realizador francés.
Una película bien narrada y muy bien dirigida, con un Bogart totalmente diferente, a la que quitaría los momentos de moralidad, sobre todo con un diálogo final bastante absurdo y poco real.
Está realizada de forma desmañada, sin imaginación y con escenas de acción que no atesoran un buen acabado técnico. Incluso hay algunas más bien patéticas.
Todos estamos invitados puede pecar, cinematográficamente hablando, de cuantos errores queramos, pero eleva su vuelo cuando se atreve, con dignidad, honestamente, a plantear preguntas y fomentar el diálogo en un tema tan terrible…
Una vez más, el cine slasher francés demuestra que no se corta un pelo a la hora de rodar cintas desagradables, y Frontieres, que no llega al nivel exhibido en A l’interieur es una irregular cinta donde predomina el color rojo llena de surrealismo.
La torre de Suso se convierte en una alternativa al cine efectista americano, una propuesta nacional, sencilla que huye de pretensiones y que aguarda una gran sonrisa tras su visionado.
Tu vida en 65 minutos destila humildad y buen hacer a raudales. Una preciosa historia llena de casualidades, de sentimientos reales y reflexiones capaz de sacarte una sonrisa y al mismo tiempo unas cuantas lágrimas. Hermosamente triste.
Uno no puede evitar rendirse a su guión, a su desparpajo, a su osada mescolanza de thriller político y comedia absurda en una película que, por otro lado, resulta difícil de digerir en su tramo final, algo farragoso y excesivamente postergado.
La Tumba de las Luciérnagas es una historia intimista sobre la destrucción de la guerra más allá de los estragos físicos o materiales.
Ni todos los CGI´s, ni toda la Sci-Fi, ni todos los animalitos del mundo pueden cambiar el paso del tiempo. Parece que, después de todo, Indy no encontró el Santo Grial.
A pesar de su extrema lentitud, Aleksandra es una bella metáfora sobre un mundo hastiado de ver cómo la historia se repite una y otra vez, repleta tanto de buenas intenciones y esperanzas, como de ese inherente pesimismo del cine ruso.