Es una copia de “”Solo ante el peligro””, pero no varía lo más mínimo con el resto de spaguettis. Tiene todas sus virtudes (en este caso mínimas) y todos sus defectos (abundantes en esta ocasión).
El resultado es plenamente satisfactorio. Y es que no hay nada mejor que ver volver a un héroe de todos los tiempos en tan buena forma. Una auténtica gozada del entretenimiento.
Toca temas de índole político-social-religioso-metafísico, logrando una difícil mezcolanza de más difícil digestión. No es que sea muy mala, se puede ver y no molesta, pero es que resulta muy larga, o peor aún, se hace, logrando que el tedio gane.
Sin duda la mayor característica es una estética que navega entre lo insólito, con vocación molesta, la atmósfera lograda en su lúgubre fotografía. Tiene la gran virtud de envolver la imagen en la locura que se relata, con un principio ciertamente im
En esas enciclopedias que están llenas de esquemas, dibujos y demás, al lado de la definición de la palabra espectáculo, deberían poner la foto de Steven Spielberg.
A pesar de su extraña fauna, el desarrollo es bastante ágil con una intriga bien llevada, con varias sorpresas en el giro final.
La nostalgia, el peor enemigo de Indy.
Enredo clásico, sin muchas complicaciones y una dosis moderada de humor y romance.
Aburrida comedieta Toscana (y esto es fundamental para aquellos que osen intentar verla en versión original por la dificultad del lenguaje) sobre la crisis de los cuarenta.
Dividida en diversos capítulos, todos ellos están llenos de ingenio e imaginación en los largos diálogos, con una excelente dirección de intérpretes, muchos de ellos primerizos, que tienene la particularidad de echar sus discursos a cámara fija.
Uno de esos remedos de Indiana Jones pero con un aliciente añadido: aquí se sustituye a la permanente barba de dos días de Harrison Ford por la mucho más tupida y nada despreciable barba de Chuck Norris.
Película fuertemente cargada tanto de simbolismos como de sentimientos viscerales, algo común en la obra de Kim Ki-Duk, que repite una misma fórmula para reinventarse a sí mismo. Una vez más.
¡Vuelve el héroe, vuelve con su sombrero, con su látigo, y con todo el buen sabor del cine de aventuras, que nos hará saltar de nuevo en la butaca del cine!
Estimable melodrama, uno de esos de toda la vida, pero inevitablemente alicatado por los variados males que torturan la vida actual…
El thriller ha vuelto. El thriller. El puro. El que no se ha dejado contaminar por los fétidos aires de la moda reciente de hacer cine negro con colores y mamporros y mucha femme fatale que únicamente da carne magra al asunto. En fin, Sidney Lumet…
Antes que el Diablo Sepa que has Muerto se queda a las puertas de ser una obra maestra, pero estamnos ante una película extraordinaria, en la que Sidney Lumet viene a recordarnos lo que es el cine de verdad, el cine con mayúsculas.
Media hora inicial abrumadora, ejemplar, un jodido clímax que deja en pañales a todos (A TODOS) los que pretenden hacer cine de acción y/o aventuras en pleno siglo XXI y que nos deja exhaustos y boquiabiertos. Pero nada más.
Antologia del Thriller.
Charles Bronson ha vuelto, pero no lo echábamos en falta.
Película que no se debe desconocer por lo que entretenida pero que se une a la eterna lista de los fallidos intentos por hacer un buen cine de terror.