88 Minutos es un thriller engañoso y patéticamente artificial, poco creíble y que no consigue mantener el interés del público, que acaba cayendo en un profundo aburrimiento y sopor.
Entretenida propuesta que mezcla varias historias con un punto en común: las 11:14 horas.
Goza de una gran historia, su trama es dinámica, su historia es divertida, su tecnología perfectamente combinada con la tradicional, sin excesos de efectos computarizados, es histórica, fiel al original, bien narrada y sencilla pero no simplista.
¿Se podría realizar una comedia más burda, facilona y abochornante que ésta? Desde luego que sí, pero joyitas del nivel de Mi Novio es un Ladrón hay pocas.
Definitivamente, Quizás es una película que sigue la mejor línea de las comedias románticas británicas, y que además ofrece un par de perlas sorprendentes y jugosas, además del placer que siempre supone ver a Rachel Weisz en pantalla.
Chantaje es un thriller bien rodado que mantiene el interés del público, pero que falla estrepitosamente en su esfuerzo por buscar un desenlace impactante y original.
El ultimátum de Bourne hace que uno se mantenga con la boca abierta, sin osar pestañear, atentos al desenlace de una de las sagas más interesantes de los últimos tiempos.
Como curiosidad, más bien triste, leyendo la base de datos IMDB, me entero de que el protagonista, el muy joven Robert Francis, aquí con tan sólo 24 años, murió al año siguente de un accidente de aeroplano.
Quiero que me salve este Iron Man, con un Robert Downey Jr. muy a la altura de su armadura.
El apagón generalizado deja al descubierto al ser humano primitivo; sus miedos acentuados, y también sus pasiones, son las que provocan los actos violentos.
Buena terapia policíaca para los que siguen disfrutando de ese cine oscuro que busca la verdad de la historia.
Puro entretenimiento. La película se erige como una de las alegrías de los seguidores de la Factoría de Ideas gracias un Robert Downey Jr. pletórico y unos efectos digitales sobresalientes. El resto, sin pena ni gloria.
¡Que son los Rolling Stones, joder!
Hay películas tan honestas que terminan conformándose con ese recorrido en el que el espectador pisa el terreno del refrito y simplemente aplaude, se sonrie y divierte por pura convención. Eso sí, siempre muy agradecido porque, hasta cierto punto, la
Amena, por espectacular; hueca, por americanista (se puede decir así, ¿no?) En cuanto a cine, nada excelente ni tampoco nada ínfimo. Se queda en un digno término medio. Ojalá muchas chabacanas propuestas de este estilo fueran como ésta.
La película es al cine independiente lo que “Atrapa ese maniquí” era a la comedia juvenil. Me esperaba bastante más de una historia que empieza prometedora pero que decae pasada su primera media hora debido a una evidente falta de ritmo.
En efecto, a veces parece fuera de onda, o simplemente menos a gusto. Pero logra que guste la historia, un tanto poco rigurosa en algunos momentos y tendentes a la artificiosidad y la vehemencia expositiva.
Iron Man es lo que parece, un entretenido divertimento que no defraudará a los seguidores del cómic ni a los espectadores que busquen acción a tope.
El mérito de ‘Iron Man’ es que minimiza sus defectos apoyándose en su carismático protagonista, y acaba dejando un buen sabor de boca por su falta de pretensiones aparte de la de divertir.
Es de esas películas que no provocan carcajadas, pero sí sonrisas, en una propuesta agradable aunque quizá deudora de un excesivo metraje, y que no deja de ser nada más que una película romántica para ver el domingo por la tarde.