Evil aliens
Producto algo tosco, de lo que comúnmente denominaríamos serie Z, pero tiene su encanto y es freak a más no poder.
Producto algo tosco, de lo que comúnmente denominaríamos serie Z, pero tiene su encanto y es freak a más no poder.
Se ve que no se han gastado mucho dinero y la dirección de Cokliss es algo rutinaria, pero no para que el interés decaiga, ya que las escenas de acción, bien dosificadas hasta la lucha final en el rancho del malo, están bien rodadas.
No es tan rebelde ni tan ingeniosa ni tan irreverente ni tan mordaz ni tan singular ni tan progre esta peliculita, no existe el espíritu ácido que se le presupone a un relato afable, lleno de buenas intenciones pero desnatado, insípido, descafeinado.
Lo único que realmente ha salvado este proyecto es el reparto de actores -muchos de ellos coincidentes con “”Smoking Room””, valga nuevamente la referencia-.
Interesante propuesta inicial que se va desinflado poco a poco a medida que avanza en el tiempo. Tanto por su forma como por su enfoque es resulta inevitable sacar paralelismos con la genuina Cube.
En definitiva, un entretenida propuesta, que no debe defraudar a nadie, desprovista de ambición y cargada de buenos sentimientos, Fuera de Carta, es la consolidación de Javier Cámara y una muesca más del cine español.
Dueños de la Calle, es una muy entrenida película, que te hace pasar el rato, sin pensar demasiado, y que gustará a los amantes del género. Es una buena prueba, de que Reeves es válido para films de acción y nos da otra buena muestra más, del histrio
Es interesante en su vertiente, por así decirlo “”histórica””, y acaba siendo decididamente un canto de amor a esa música y a quienes la crearon, fortalecieron y trataron de que no muriera. Para hacerlo, Sayles narra una historia coral.
Una historia algo tibia, para lo que podía haber sido un acercamiento mucho más interesante al tema de la soledad, la incomunicación y la inseguridad emocional.
La película ofrece lo que promete e incluso un poquito más, lo que viene a significar que no decepciona, pero que tampoco sorprende.
Merece la pena destacar la brillante partitura de Illarramendi, que trufa el film de una grandiosidad que sin duda merece. Una valiente y profunda semblanza sobre la vida y la muerte, en un difícil contexto histórico, político y social.
Cierto es que el empleo de los flashbacks y flasforwards es excelente, y que el montaje es ejemplar, pero a la hora de valorar todos los elementos de la cinta, nos quedamos con lo que “”pudo haber sido””.
Canadian Beauty
El director es capaz de recrear un film sin muchas pretensiones, pero que sabe aplicar correctamente las fórmulas adecuadas para llegar al público a que está dirigido, porque “”Mi monstruo y yo””, logra enganchar de principio a fin.
Hay que resaltar la sensibilidad de este director a la hora de transmitir sentimientos, que en buena parte del film se dejan entrever, aunque muchas veces sospechemos que todo no es más que una treta para que nos emocionemos.
Tiene momentos realmente buenos y con acción electrizante. Si no se le pide mucho, se echa un rato agradable, con pocas exigencias. Perfecta para el clásico banquete de palomitas y refrescos de fin de semana.
Sencillamente, es otra vez contar la misma historia. Los espectadores tienen su capacidad de sorpresa prácticamente agotada, y otra película de policías buenos y malos -literalmente- llega a cansar, por bien hecha que esté.
Con gran soltura y narrativa fácil, “”La Guerra de Charlie Wilson”” es un film que se ve de un tirón, sin complicaciones, y con gran capacidad de sátira. Muy recomendable.
Rebobine, por favor es una cinta que se puede disfrutar con cierta dosis de ingenuidad y poca exigencia. Clerks 3.
Es un gran paso adelante en la filmografía de Luketic, que hasta ahora solamente había hecho bodrios comerciales con bastante poco interés como “”Una rubia muy legal”” o “”La madre del novio””, ambas comedietas románticas de mínima enjundia.